El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín ha tratado con éxito a un paciente de 79 años con una trombosis venosa cerebral compleja mediante EKOS, una tecnología endovascular asistida por ultrasonidos.
Una alternativa para los casos más difíciles
El dispositivo permite realizar un tratamiento dirigido por catéter y apoyado en ultrasonidos. Aunque esta tecnología ya cuenta con experiencia en otros territorios vasculares, su aplicación en la circulación venosa cerebral es excepcional.
La incorporación de esta tecnología EKOS para trombosis cerebral amplía las opciones disponibles para pacientes con una elevada carga trombótica o con una respuesta insuficiente al tratamiento convencional.

Pérdida de visión por la presión intracraneal
La trombosis venosa cerebral es una patología poco frecuente, pero potencialmente grave. Los trombos en los senos venosos intracraneales pueden causar hipertensión intracraneal, edema de papila, lesiones venosas y hemorragias cerebrales.
El paciente presentaba, entre otros síntomas, una pérdida significativa de visión en ambos ojos debido al aumento de la presión intracraneal. Ante la cronicidad de la trombosis, el equipo optó por una estrategia escalonada.
Aunque el tratamiento anticoagulante es la primera línea terapéutica, algunos casos requieren procedimientos endovasculares especializados. La tecnología EKOS para trombosis cerebral se incorporó en este contexto como una alternativa mínimamente invasiva.
Un procedimiento con colaboración multidisciplinar
La intervención fue realizada por profesionales de Radiología Vascular Intervencionista, dependiente del servicio de Radiodiagnóstico del Servicio Canario de la Salud.
El procedimiento contó con la colaboración de especialistas en Neurorradiología Intervencionista, Neurología, Neurocirugía y Anestesiología. Al finalizar, se comprobó la recuperación del flujo venoso.
Veinticuatro horas después de la intervención, el paciente presentaba una evolución clínica favorable, según la información facilitada por el centro hospitalario.
Una experiencia todavía excepcional
El uso de EKOS en la trombosis venosa cerebral constituye una experiencia especialmente novedosa. El centro advierte de que serán necesarios nuevos estudios para determinar el papel definitivo de esta tecnología en este tipo de patologías.
La experiencia refuerza la apuesta del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín por la innovación, la medicina de alta especialización y el desarrollo de estrategias terapéuticas mínimamente invasivas.
El hospital está adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, que sitúa esta actuación dentro de la capacidad del sistema sanitario canario para incorporar procedimientos avanzados frente a enfermedades neurovasculares complejas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la trombosis venosa cerebral?
Es una patología poco frecuente en la que se forman trombos en los senos venosos intracraneales, los conductos que participan en el drenaje de la sangre del cerebro. Puede provocar un aumento de la presión intracraneal y complicaciones como edema de papila, lesiones venosas o hemorragias cerebrales. En el caso tratado en el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, el paciente sufría una pérdida significativa de visión en ambos ojos relacionada con el incremento de la presión intracraneal. El tratamiento anticoagulante es la primera opción terapéutica, aunque algunos pacientes necesitan procedimientos endovasculares especializados.
¿En qué consiste la tecnología EKOS?
EKOS es un dispositivo empleado en un abordaje endovascular dirigido por catéter y asistido mediante ultrasonidos. La tecnología permite intervenir sobre la zona afectada mediante un procedimiento mínimamente invasivo. Según la información del centro, EKOS cuenta con experiencia en otros territorios vasculares, pero su utilización en la circulación venosa cerebral es excepcional. En el caso tratado, el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín incorporó esta alternativa para abordar una trombosis venosa cerebral compleja y con una evolución crónica. El procedimiento permitió comprobar la recuperación del flujo venoso al finalizar la intervención.
¿Por qué se utilizó este procedimiento en el paciente?
El paciente tenía 79 años y presentaba, entre otros síntomas, una pérdida significativa de visión en ambos ojos como consecuencia del aumento de la presión intracraneal. Además, la trombosis presentaba una evolución crónica, por lo que los especialistas decidieron aplicar una estrategia escalonada. Aunque la anticoagulación constituye el tratamiento inicial, determinados casos requieren técnicas endovasculares cuando existe una elevada carga trombótica o la respuesta al tratamiento convencional no es suficiente. En este contexto se empleó la tecnología EKOS para trombosis cerebral como una alternativa especializada y mínimamente invasiva.
¿Qué especialistas participaron en la intervención?
La intervención fue realizada por profesionales de Radiología Vascular Intervencionista, servicio dependiente de Radiodiagnóstico. El procedimiento requirió una colaboración multidisciplinar con especialistas en Neurorradiología Intervencionista, Neurología, Neurocirugía y Anestesiología. Esta coordinación permitió abordar una patología neurovascular compleja desde distintas áreas médicas. Tras finalizar la intervención, el equipo comprobó la recuperación del flujo venoso. Veinticuatro horas después, el paciente mostraba una evolución clínica favorable, de acuerdo con la información facilitada por el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.
¿Está consolidado el uso de EKOS en la trombosis cerebral?
El uso de EKOS en la circulación venosa cerebral todavía se considera excepcional. El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín señala que serán necesarios nuevos estudios para establecer cuál será su papel definitivo en el tratamiento de esta patología. La experiencia amplía las posibilidades para pacientes con trombosis complejas, pero no significa que la tecnología sustituya al tratamiento anticoagulante, que continúa siendo la primera línea terapéutica. Su utilización depende de las características de cada caso y de la valoración de los equipos especializados que participan en el abordaje endovascular.














