Las tradicionales Mareas del Pino llegan este viernes 11 de septiembre a uno de sus momentos más intensos en Canarias, con diferencias superiores a los dos metros y medio entre la pleamar y la bajamar en algunos puntos del litoral.
En Las Palmas de Gran Canaria, la jornada deja una de las mayores oscilaciones de todo septiembre: el agua alcanzará su máximo alrededor de las 14:17 horas, mientras que la bajamar más pronunciada llegará aproximadamente a las 20:27 horas.
La diferencia entre ambos momentos rondará los 2,5 metros.
El fenómeno continuará siendo muy acusado durante el sábado, por lo que el fin de semana seguirá ofreciendo mareas excepcionalmente vivas en las costas de las Islas.
De una playa encogida a otra completamente diferente
Las Mareas del Pino tienen una característica especialmente visible para cualquiera que se acerque hoy a la costa: el paisaje puede cambiar radicalmente en cuestión de horas.
Durante la pleamar, el océano avanza mucho más de lo habitual sobre determinadas playas, charcos y zonas rocosas. Espacios donde normalmente hay arena pueden quedar prácticamente ocupados por el agua.
Horas después ocurre exactamente lo contrario.
La bajamar descubre grandes superficies de roca y arena habitualmente cubiertas por el océano, ensancha las playas y deja al descubierto charcos y plataformas intermareales.
Por eso las Mareas del Pino forman parte desde hace generaciones de la cultura marinera de Canarias. No hacen falta instrumentos para apreciarlas: basta observar el mismo punto de la costa durante la pleamar y regresar unas seis horas después.
Las horas clave de este viernes
En Las Palmas de Gran Canaria, las previsiones sitúan las cuatro mareas principales de este viernes aproximadamente en estos horarios:
Pleamar: 02:02 horas
Bajamar: 07:59 horas
Pleamar: 14:17 horas
Bajamar: 20:27 horas
La pleamar de la tarde alcanzará alrededor de 2,7 metros según las tablas utilizadas como referencia, mientras que la bajamar nocturna descenderá hasta aproximadamente 0,2 metros.
Es precisamente esa enorme diferencia la que convierte este viernes en una de las jornadas más llamativas del ciclo.
¿Por qué se llaman Mareas del Pino?
El nombre no responde a un fenómeno marítimo diferente del que ocurre en otros lugares del planeta.
Son mareas vivas asociadas tradicionalmente en Canarias a las fechas próximas a la festividad de la Virgen del Pino, que se celebra cada 8 de septiembre en Gran Canaria.
La coincidencia temporal terminó dando al fenómeno un nombre propio entre generaciones de canarios: las Mareas del Pino.
Su origen físico está relacionado con la posición de la Luna, la Tierra y el Sol. Cuando los tres cuerpos se encuentran aproximadamente alineados, durante la luna nueva o la luna llena, las fuerzas gravitatorias del Sol y la Luna se combinan y producen mareas más acusadas.
Este año la coincidencia resulta especialmente visible porque el momento central del ciclo llega acompañado de luna nueva este 11 de septiembre.
Septiembre transforma la costa canaria
Hay además otro elemento que explica la fama de estas mareas.
Canarias registra sus mayores amplitudes de marea en torno a los equinoccios de primavera y otoño, fundamentalmente en marzo y septiembre. Documentos de planificación de emergencias del propio Gobierno de Canarias sitúan estas oscilaciones máximas en el entorno de los tres metros.
De ahí que las Mareas del Pino no sean simplemente una tradición popular asociada a las fiestas de Teror. Detrás del nombre existe un fenómeno astronómico y oceanográfico perfectamente identificable.
La intensidad de la marea, además, no debe confundirse con el oleaje.
Una marea astronómica muy alta puede coincidir con un mar relativamente tranquilo. Si a una gran pleamar se suman oleaje fuerte, viento o mar de fondo, entonces el agua puede alcanzar zonas del litoral mucho más expuestas.
La Laja ya ha tenido que adaptarse
Este año las Mareas del Pino ya han tenido consecuencias prácticas en Las Palmas de Gran Canaria.
El Ayuntamiento decidió interrumpir temporalmente los trabajos de dragado, limpieza e higienización de las piscinas naturales de La Laja debido al ciclo de mareas y a las condiciones previstas en el mar.
Los responsables de las obras consideraron que la situación podía comprometer la seguridad de los operarios y el funcionamiento de la maquinaria.
Los trabajos se reanudarán una vez pasado el episodio más intenso.
El espectáculo continúa el sábado
Quien no pueda acercarse este viernes a la costa todavía tendrá una buena oportunidad mañana.
El sábado 12 de septiembre continuará el ciclo de mareas muy vivas. En Las Palmas de Gran Canaria, la bajamar llegará aproximadamente a las 08:34 horas, mientras que la pleamar de la tarde se producirá sobre las 14:53 horas.
La diferencia seguirá siendo enorme.
A partir del domingo comenzará progresivamente a reducirse la amplitud, aunque las mareas continuarán siendo importantes durante varios días.
Mirar sí, confiarse no
Las Mareas del Pino ofrecen algunas de las imágenes más espectaculares del año en las costas canarias, pero también requieren prudencia.
Una zona rocosa descubierta durante la bajamar volverá a quedar cubierta pocas horas después, y determinados accesos pueden desaparecer rápidamente conforme asciende el nivel del agua.
También conviene diferenciar una gran marea de un temporal marítimo. El hecho de que la pleamar sea excepcionalmente alta no significa necesariamente que exista mal estado de la mar, pero la combinación de ambos fenómenos puede aumentar considerablemente el riesgo en paseos marítimos, roques, piscinas naturales y zonas expuestas.
Este viernes basta mirar hacia la costa para entender por qué generaciones de canarios pusieron nombre propio a estas mareas.
El mar se retira mucho más de lo habitual y, apenas unas horas después, regresa para ocuparlo casi todo. Son las Mareas del Pino y hoy viven uno de sus días grandes de 2026.














