Hay complementos discretos, complementos atrevidos y después está el fajín con el que Fernando Clavijo ha aparecido este martes en Teror. O al menos así fue como lo vieron Concha y Rita, dos terolenses de toda la vida que decidieron acercarse, a pesar del calufo a ver a la Virgen del Pino en su día Grande.
-Concha ¿tú has visto eso?
– ¿El qué?
– Al pibe ese, ese que lleva el chaqué, los guantes y el bastón. Sí ese ¿Cómo se llama?
-Ahhh Rita, ese es Fernando Clavijo el presidente de Canarias
– Y tanto que es el presidente. Fuerte guanajo fíjate que fuerte el escudo que se ha puesto. Se ha pasado un cacho ¿no crees?
– Mujer, no sé, es el presidente
– No, si me parece estupendo, pero eso, ¿eso que lleva en la cintura que es Concha?
—Es el fajín, Rita, el fajín.
—Pues yo no sé quién se lo recomendó, mi niña, pero entre el chaqué, los guantes, el bastón y el escudo, parece que salió de casa con todo el protocolo puesto a la vez.
—Tampoco seas mala.
—No soy mala. Estoy mirando.
—Pues mira para la Virgen. Y reza hija reza, que hay mucho por lo que rezar
—Estoy intentándolo, Concha, pero el escudo se ve desde Valleseco.
—Mujer…
—Y además, ¿eso lo llevó en Candelaria?
—Pues ahora que lo dices, no me suena.
- ¡Ahí está! En Candelaria, Patrona de Canarias, sin fajín. Y llega a Teror y se pone Canarias en la cintura tamaño cartel de fiestas.
—No empieces con el pleito insular.
—Yo no empiezo nada. Solo digo que en Tenerife fue versión sencilla y aquí ha venido con todos los extras.
—Bueno, igual es cosa del protocolo.
—Pues el protocolo también tiene días malos.
—Rita…
—¿Qué?
—Que te estás cebando.
—Qué va. Si a mí Clavijo me cae bien.
—Pues menos mal.
—Pero el fajín es una horterada, Concha.
—Eso sí.
—¿Ves?
—Sí, pero no se lo digas así.
—¿Cómo quieres que se lo diga?
—Con respeto institucional.
—Vale: es una horterada institucional.
—Ahora sí.
_ Ay virgencita, danos paciencia.














