Los nacionalistas reclaman auditar los costes del sistema rápido de transporte y paralizar las obras pendientes después de confirmarse que la terminal sur triplica su presupuesto inicial tras la quiebra del primer contrato.

La revelación del encarecimiento de la futura estación subterránea de Hoya de la Plata, cuyo coste estimado se ha disparado desde los 8,65 millones adjudicados en 2021 hasta los 23,8 millones previstos para su nueva licitación, ha desencadenado una ofensiva política en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. El grupo municipal de Coalición Canaria ha exigido la paralización cautelar de los nuevos tramos y licitaciones del sistema BRT (Bus Rapid Transit) hasta que se someta el proyecto a una auditoría económica y técnica independiente.
La formación nacionalista sostiene que el proyecto de la MetroGuagua ha entrado en una deriva presupuestaria insostenible que compromete las arcas municipales. El nuevo pliego para la cabecera sur, planificado para salir a concurso en este segundo semestre con un plazo de ejecución de 28 meses, incorpora un sobrecoste de más de 15 millones de euros después de que la primera adjudicataria abandonara los trabajos con apenas un 5% de la infraestructura ejecutada.
Petición de auditoría y reprogramación
Desde la oposición se argumenta que seguir licitando tramos aislados sin un calendario cerrado ni garantías de suministro de los vehículos encarece artificialmente la movilidad urbana. La propuesta de CC pasa por revaluar los recursos pendientes y congelar las intervenciones más gravosas para destinar fondos a la mejora inmediata de la red ordinaria de Guaguas Municipales, especialmente en los barrios periféricos de la capital.
Sin embargo, frenar la implantación del sistema choca de lleno con los compromisos adquiridos por el Ayuntamiento ante el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Ministerio de Transportes. Ambas instituciones condicionaron decenas de millones de euros en créditos blandos y subvenciones finalistas a la culminación completa de los 11,7 kilómetros del corredor exclusivo, por lo que una suspensión formal obligaría a devolver ayudas o asumir penalizaciones financieras.
Tramos pendientes en el litoral
La estación de Hoya de la Plata no es el único punto crítico que acumula demoras en el trazado. Las obras del soterramiento en el entorno del istmo y Belén María continúan condicionando el tráfico portuario, mientras el paso subterráneo bajo el parque Santa Catalina y los enlaces hacia el intercambiador de Manuel Becerra arrastran retrasos en sus calendarios originales.
El grupo de gobierno municipal defiende que la actualización del presupuesto de Hoya de la Plata responde a la adaptación a la subida de precios de los materiales y a la redefinición de una terminal intermodal que debe albergar cocheras subterráneas, centro de control y servicios administrativos. Pese a las críticas de la oposición, el área de Movilidad mantiene su calendario para adjudicar la infraestructura y evitar un vacío operativo en el acceso sur de la ciudad.














