
Aguantar como se pueda y que no haya pacto de izquierdas en las islas: Es la consigna. Si se mira la agenda de Canarias de 2026 apenas tiene diferencia con la de Ángel Víctor Torres del periodo 2019 y 2023 con pandemia de Covid19 en medio. El Parlamento de Canarias reabre este marzo el debate general sobre el estado de la nacionalidad canaria, un foro que se ha convertido en un termómetro de las aspiraciones políticas, económicas y sociales del archipiélago.
Salvo por los matices de la inmigración y el ajuste de cuentas en La Palma por el volcán de 2021, la sesión de este mes de marzo de 2026 será la ocasión para que las fuerzas parlamentarias renueven sus pactos con los retos históricos y emergentes de la comunidad autónoma en la senda del pacto de las flores de PSOE, NC, Podemos y ASG. El partido nacionalista canario de Fernando Clavijo ya comienza a enfilar el fin de la legislatura en 2027 con un PP dividido entre los que quieren asociarse a Vox y la minoría que no se manifiesta.
El debate de 2026, aunque marcado por la continuidad de muchas resoluciones anteriores, refleja la urgencia de actualizar políticas en un contexto global cambiante. Entre los puntos más destacados, el Parlamento instará al Gobierno de Canarias a reforzar las relaciones con la Unión Europea, enfatizando la necesidad de garantizar que Canarias siga siendo considerada región ultraperiférica y que se maximicen los fondos para desarrollo más allá del Horizonte 2028, sobre todo ante la persistente incertidumbre derivada del brexit y las tensiones comerciales internacionales.
En materia de relaciones con el Estado, la Cámara reclamará un compromiso firme con la financiación autonómica y la aplicación del Régimen Económico y Fiscal (REF), la firma de convenios pendientes y la puesta en marcha de reformas en educación y dependencia. Además, insistirá en la flexibilidad de la regla de gasto para administraciones cumplidoras, un asunto clave para el equilibrio financiero de las islas.
El negocio del sector primario volverá a situarse en el centro del debate, con un llamamiento explícito a proteger y potenciar la ganadería y la agricultura local, evitando que las ayudas a la importación obstaculicen el desarrollo de estas actividades estratégicas. Por su parte, la seguridad y la política territorial recibieron atención con la propuesta de establecer un helicóptero Kamov con base permanente en Canarias para reforzar la lucha contra incendios.
El turismo, los deportes y la cultura serán otros ejes centrales del debate para mejorar la competitividad del sector, garantizar empleo de calidad y asegurar la sostenibilidad del territorio. En el apartado de obras públicas y transportes, el Parlamento instará a la continuación de los planes de movilidad sostenible, así como a exigir al Estado los fondos pendientes derivados del incumplimiento del Convenio de Carreteras. La economía azul y las energías renovables también ocupan un lugar destacado, con la Cámara impulsando la creación de estrategias que integren ciencia, universidades y operadores económicos para fortalecer la economía ligada al mar y a la innovación tecnológica.
El debate de 2026 evidencia que, aunque la dinámica política canaria mantiene líneas de continuidad con los acuerdos de 2019, la urgencia de afrontar nuevos retos económicos, sociales y ambientales exige adaptaciones significativas. La reactivación de esta discusión pone de relieve la conciencia de que la identidad canaria no solo se afirma a través de símbolos, sino también mediante políticas concretas que garanticen desarrollo sostenible, cohesión social y protagonismo estratégico en Europa y el Atlántico. El Parlamento lanzará un mensaje claro: Canarias debe seguir consolidando su singularidad y autonomía dentro de España y de la Unión Europea, articulando sus recursos y capacidades para que la nacionalidad canaria no sea solo un concepto jurídico, sino una realidad tangible en la vida de sus ciudadanos.














