La Directora General de Infraestructura Viaria del Gobierno de Canarias, Rosana Melián, y la consejera de Movilidad y Transporte del Cabildo de La Gomera, Cristina Ventura, supervisaron el 27 de abril el inicio del asfaltado en el tramo de La Roseta, dentro de la actuación de mejora de la carretera Paredes-Alajeró-Aeropuerto. La obra, enmarcada en el Convenio de Carreteras con el Estado, fue adjudicada a la UTE Acciona Construcción S.A. – El Silbo Construcciones y Obras S.L. por un importe de 20.318.206 euros. Tras la capa intermedia en La Roseta, los trabajos continuarán en el tramo de Antón Cojo y posteriormente se ejecutará la capa de rodadura en ambos puntos y en la travesía de Alajeró. El eje conecta el sur de la isla con su único aeropuerto, una infraestructura que, pese a su carácter estratégico para la conectividad aérea gomera, ha operado durante años con accesos viarios más propios de una pista forestal que de un nodo de transporte.
Lo que el comunicado oficial no dice es que esta carretera lleva años acumulando retrasos, denuncias vecinales y exigencias institucionales. El propio Ayuntamiento de Alajeró aprobó en febrero un acuerdo institucional exigiendo la finalización de la GM-3, e Iniciativa por La Gomera ha reclamado reiteradamente la apertura de la CV-14 de El Rejo para restablecer la conectividad norte-sur de la isla. Que 20 millones de euros de obra pública tarden tanto en materializarse en una isla de 370 kilómetros cuadrados y 22.000 habitantes dice más sobre la capacidad ejecutora del sistema de convenios Estado-Comunidad Autónoma que sobre la complejidad orográfica del terreno. La Gomera, la isla que Colón usó como última escala antes de cruzar el Atlántico, sigue esperando a que le asfalten el camino al aeropuerto.















