
El Consejo Insular de Aguas de La Palma (CIALP) ha cerrado el proceso de revisión y ha aprobado definitivamente la actualización del Mapa de Peligrosidad y Riesgo de Inundación correspondiente al 3º Ciclo. La decisión llega después de un periodo de tres meses de exposición pública que, según el expediente, terminó sin que se presentaran alegaciones ni sugerencias por parte de personas físicas o jurídicas.
El avance se enmarca en la planificación territorial y en la seguridad de la isla frente a los fenómenos climáticos. La actualización cartográfica responde a la necesidad de delimitar con mayor precisión las zonas que podrían presentar un riesgo potencial elevado de inundación, un concepto que el documento identifica a través de las ARPSIs (áreas con riesgo potencial significativo).
El consejero insular de Aguas, Juan Ramón Felipe, subrayó que el texto es fruto de un proceso técnico y administrativo desarrollado con apoyo institucional. En concreto, destacó la colaboración entre el CIALP y la Dirección General de Aguas del Gobierno de Canarias, con el objetivo de adaptar criterios y criterios de análisis a la normativa europea y estatal vigente.
La aprobación definitiva no se adopta “de golpe”: el CIALP recuerda que se han respetado los plazos legales. Tras una toma en consideración inicial en julio de 2025 por la Junta General de la corporación insular, el documento pasó a un trámite reglado de información pública, anunciado en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) durante un periodo de tres meses.
Al término de ese plazo, la administración certificó un dato relevante: no consta la presentación de alegaciones. Ese silencio en la fase de participación permitió continuar el itinerario previsto y remitir el Documento Consolidado en el mes de mayo de 2026, paso clave para incorporar la versión final.
Más allá del procedimiento, el impacto principal se sitúa en el uso práctico del mapa. El informe jurídico señala que esta cartografía actualizada será una herramienta fundamental para diseñar y ejecutar medidas de prevención, protección y preparación que deben integrarse en el futuro Plan de Gestión del Riesgo de Inundación de la isla.
Ese plan, según el marco de referencia descrito, abarcará distintos escenarios de inundación. En la actualización se contemplan tanto los desbordamientos de corrientes —ya sean continuas o intermitentes— como las inundaciones de origen costero, provocadas por el mar. En una isla con relieve marcado y dinámica meteorológica cambiante, esta combinación es especialmente relevante para planificar infraestructuras, actuaciones y protocolos de respuesta.
El acuerdo definitivo, una vez ratificado en sede insular por la Junta General, se trasladará a la Dirección General de Aguas de la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias. Se trata de un paso previo obligatorio para su posterior remisión a la Comisión Europea, cerrando así el circuito administrativo y técnico que acompaña a este tipo de instrumentos vinculados a las directivas comunitarias.
La decisión del CIALP llega en un contexto en el que la gestión del riesgo hidrológico se ha vuelto una prioridad creciente. La actualización cartográfica no solo sirve para “tener un documento”, sino para orientar decisiones que afectan a la ordenación del territorio y a cómo se gestionan emergencias. Y aunque el proceso de participación no haya generado alegaciones, la aprobación final activa una nueva etapa: la de convertir la cartografía en políticas y medidas.
En definitiva, La Palma ya cuenta con una versión consolidada del Mapa de Riesgo de Inundación para el 3º ciclo. El siguiente paso será ver cómo ese mapa se traduce en el futuro Plan de Gestión y qué actuaciones concretas se priorizan en función de las zonas identificadas como de mayor exposición.














