
El motor económico y fiscal que mantiene a las Islas Canarias a flote en el Atlántico está perdiendo revoluciones. Un informe interno que circula por los pasillos de la Consejería de Hacienda admite lo que muchos empresarios de las islas no capitalinas llevan años denunciando: el Régimen Económico y Fiscal (REF) ya no es capaz de compensar el coste de la doble insularidad.
Este documento, que ha generado un terremoto silencioso en el pacto de Gobierno, sugiere que los mecanismos actuales de compensación logística y fiscal se han quedado obsoletos frente a la inflación global y la crisis de suministros.
El abismo de la doble insularidad
Vivir en Canarias es caro, pero vivir en El Hierro, La Gomera o La Palma se ha vuelto un ejercicio de equilibrismo financiero. La doble insularidad -la dependencia de las islas no capitalinas de Tenerife o Gran Canaria- genera un sobrecoste estructural que el REF, en su diseño actual, no logra mitigar.
- Logística: el transporte de mercancías entre islas cuesta hasta un 30% más que el trayecto Cádiz-Las Palmas.
- Energía y agua: a pesar de las subvenciones, el coste operativo para las PYMES en las islas periféricas sigue siendo un 15% superior a la media regional.
- Cesta de la compra: en islas como La Gomera, los productos frescos pueden costar un 22% más que en los hipermercados de la capital grancanaria.
Los Tres Agujeros del REF
El informe técnico identifica tres puntos de ruptura donde la ‘coraza fiscal’ canaria se ha quebrado:
- La burocracia de la RIC: la Reserva de Inversiones en Canarias, pensada para fomentar el empleo, se ha convertido en un laberinto legal que favorece a las grandes hoteleras pero es inaccesible para el pequeño comercio de las islas menores.
- Desfase en las Ayudas al Transporte: las compensaciones al transporte de mercancías se calculan sobre costes de hace cinco años, ignorando el encarecimiento de los combustibles y las nuevas tasas de emisiones de la UE.
- El «Efecto sifón»: las deducciones fiscales están atrayendo capital hacia los centros urbanos (Santa Cruz y Las Palmas), dejando a las islas periféricas sin inversión real, lo que ensancha la brecha de desigualdad interna.
La reacción en Madrid y Bruselas
El fracaso del REF no es solo un problema local. En Madrid, la Hacienda estatal mira con lupa cualquier intento de actualización que suponga un mayor desembolso de fondos públicos. Mientras tanto, en Bruselas, la Dirección General de Competencia sigue cuestionando si ciertas excepciones fiscales canarias chocan con el mercado único.
«El REF no es un privilegio, es un derecho de nacimiento para garantizar la igualdad», afirma una fuente del Gobierno regional. Si el informe confirma que la doble insularidad ya no se cubre, estamos ante una ruptura del contrato social con los ciudadanos de las islas menores.
La presión recae ahora sobre el presidente Fernando Clavijo, quien deberá decidir si eleva este informe a la comisión bilateral con el Estado para exigir una reforma urgente de la Ley del REF. El riesgo político es alto: abrir ese melón en plena negociación de los presupuestos generales podría exponer a Canarias a nuevos recortes.
Noticia escrita por Gara Vega. Editado y verificado por José Luis Jiménez. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.














