
El año 2025 registró una evolución del mercado laboral en Canarias marcada por altibajos y tendencias moderadamente positivas, pero también por preocupaciones estructurales y debates en sede parlamentaria sobre cómo consolidar el empleo en un archipiélago que tradicionalmente tiene tasas más elevadas que la media estatal.
Los datos oficiales muestran que el desempleo registrado en Canarias ha tendido a disminuir en términos interanuales a lo largo de 2025, aunque con fluctuaciones mes a mes:
- Según datos de este lunes, el paro registrado se situó en 1146.293 personas, una disminución de 10.051 desempleados respecto al cierre del año anterior.
- Durante mayo, el número de parados se redujo a 152.171 personas, lo que supuso una caída interanual del 8,4% y un descenso mensual de 2.473 personas.
- A comienzos de año, el mes de enero se cerró con 156.523 desempleados, lo que representó un 7,83% menos que en enero de 2024, pese a ligeros repuntes mensuales.
Estos descensos han permitido que la tasa de paro registrada sea inferior a niveles de ejercicios recientes, aunque todavía arrastra tasas altas en comparación con la media estatal, especialmente en periodos de estacionalidad negativa como el verano, cuando la Encuesta de Población Activa (EPA) reflejó un aumento de 15.100 desempleados entre julio y septiembre, hasta situarse alrededor de 172.200 personas en paro.
Este movimiento sugiere que el mercado laboral canario sigue siendo sensible a la estacionalidad del turismo y de la economía de servicios, que representa una parte sustancial del empleo en el Archipiélago.
Avances y puntos positivos
A pesar de las oscilaciones, Canarias ha vivido algunos hitos destacables en 2025:
- El desempleo juvenil y el de mayores de 45 años han mostrado retrocesos históricos en ciertos segmentos poblacionales, aunque persisten importantes desafíos en barrios concretos como Jinámar o Risco Negro, que presentan tasas de paro significativamente más elevadas que la media regional.
- Registros sectoriales y locales como en el sur de Gran Canaria o en Adeje han mostrado niveles de desempleo récordmente bajos, con tasas de paro en municipios como Adeje cercanas al 7,49%, una de las más reducidas entre las localidades con más de 40.000 habitantes.
Además, Canarias alcanzó cifras de afiliación récord a la Seguridad Social en septiembre de 2025, con incrementos netos de afiliados que reflejan mayor actividad económica, particularmente en sectores vinculados al turismo y los servicios.
El debate parlamentario: políticas activas y futuro del empleo
Estos datos han alimentado un debate intenso en el Parlamento de Canarias, donde diversos grupos han señalado la necesidad de ir más allá de los vaivenes estadísticos para implementar políticas estructurales que aborden tanto la estacionalidad como la precariedad laboral.
En varias comparecencias, diputados han reclamado al Ejecutivo autonómico un refuerzo de las políticas activas de empleo, mayor apoyo a la formación profesional y cualificación técnica y nuevas estrategias para atraer inversiones productivas que reduzcan la dependencia del turismo estacional.
Al mismo tiempo, se ha puesto sobre la mesa la importancia de adaptar las políticas laborales a los cambios demográficos y tecnológicos, fomentando el empleo de calidad, la transición hacia trabajos más estables y la integración de colectivos con mayores tasas de paro como jóvenes, mujeres y mayores de 45 años.
Perspectiva para 2026
De cara a 2026, los analistas y representantes políticos coinciden en que el desafío será consolidar las ganancias interanuales y reducir la volatilidad mensual de los registros de paro. Esto implica no solo medidas de creación de empleo, sino también mejorar la resiliencia de la economía canaria frente a los cambios estacionales, diversificando sectores y potenciando actividades con menor dependencia de ciclos turísticos.
En este contexto, la agenda parlamentaria incluirá debates sobre nuevos programas de empleo juvenil, incentivos para la reindustrialización de la economía local y el uso de fondos europeos para políticas activas. El diálogo social con sindicatos y patronales también se mantiene como pieza clave para diseñar respuestas consensuadas a una problemática que afecta a miles de familias en todo el Archipiélago.













