Puertos Canarios ha adjudicado a PSM Connect Systems S.L., empresa radicada en Manises (Valencia), la redacción del proyecto y ejecución de obras para instalar una planta fotovoltaica de autoconsumo en el puerto de Caleta de Sebo, en La Graciosa, por un importe de 198.321,20 euros (sin IGIC) y un plazo de ejecución de ocho meses. La intervención contempla paneles sobre pérgolas o marquesinas que cubrirán parte de la demanda energética del recinto portuario y, de paso, habilitarán zonas de sombra. La actuación forma parte de la estrategia de descarbonización de los puertos de gestión directa de la Comunidad Autónoma, un programa que Puertos Canarios viene desplegando en paralelo a las mejoras ya adjudicadas en Órzola semanas atrás.
Dos aspectos merecen atención. El primero es geográfico: La Graciosa, la isla donde los vehículos a motor están restringidos y cuya población censada ronda los 750 habitantes, recibe una infraestructura que, en términos de retorno energético, difícilmente justificará el coste de licitación, transporte de materiales e instalación desde la península. El segundo es empresarial: PSM Connect Systems acumula 110 adjudicaciones públicas por un total de 3,49 millones de euros en los últimos años, un perfil de contratista recurrente del sector público cuya sede social está a 2.500 kilómetros del emplazamiento de la obra. Que una empresa valenciana gane el concurso frente a potenciales competidores locales o insulares no es ilegal ni necesariamente ineficiente, pero sí ilustra un patrón habitual en la contratación pública canaria: la capacidad técnica certificada que exigen los pliegos tiende a favorecer a firmas peninsulares con departamentos administrativos preparados para la burocracia de licitaciones, mientras el tejido empresarial local queda como subcontratista o mero espectador.















