La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias ha coordinado con el Cabildo de La Palma una cartera de inversiones que suma cerca de 11 millones de euros, destinados a proyectos de eficiencia energética, despliegue de renovables, mejora de la gestión de residuos y conservación del medio natural. Las actuaciones en residuos superan los 5,7 millones de euros e incluyen la construcción de un nuevo punto limpio en Los Llanos de Aridane (375.000 euros con cargo a fondos Next Generation) que sustituirá al destruido por la erupción del volcán de Tajogaite en 2021, una inversión de cerca de 700.000 euros en equipamiento de recogida selectiva y un proyecto de 4,1 millones para una planta de compostaje capaz de tratar 2.000 toneladas anuales de residuos orgánicos. Adicionalmente, la Consejería destina más de 500.000 euros al transporte de residuos entre islas y financia instalaciones de autoconsumo en infraestructuras públicas con cargo al programa FEDER 2026.
Cinco años después de la erupción, La Palma sigue reconstruyendo servicios básicos que el volcán borró del mapa. Que en 2026 se esté inaugurando el punto limpio que debería haber estado operativo en 2023 dice bastante sobre la velocidad de ejecución de los fondos europeos en el archipiélago, un problema que no es exclusivo de esta isla: la tasa de ejecución de los fondos estructurales en España se situaba por debajo del 7% en los peores momentos del ciclo anterior. El presupuesto total del Cabildo para 2026 asciende a 223,3 millones, con lo que los 11 millones autonómicos representan apenas un 4,9% del gasto insular, una cifra que, sin ser despreciable, resulta modesta para una isla que perdió viviendas, infraestructuras agrícolas, carreteras y una parte significativa de su tejido productivo. La consejera ha declarado que «La Palma es una prioridad», pero las prioridades se miden en euros ejecutados por habitante, no en ruedas de prensa.














