La crisis de Ceuta ha puesto en pausa la entrada de Marsa Maroc en el grupo Boluda. El Gobierno central mantiene paralizada la compra del 45% de sus terminales tras la denuncia presentada por Gran Canaria en enero de 2026.
Una operación bajo vigilancia
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, confirmó este lunes que la adquisición sigue siendo analizada por la Junta de Inversiones Exteriores y que deberá pasar por el Consejo de Ministros.
La operación contempla la entrada de Marsa Maroc, una empresa semipública marroquí, en el operador portuario y naviero Boluda, con presencia en Canarias. Morales duda de que la operación no tenga efectos sobre las islas ni sobre la seguridad del Estado.
Desde Gran Canaria se presentó una demanda contra la operación. En Tenerife, según la información citada en la descripción, también habría recibido oposición. En Las Palmas, la propuesta fue respaldada por parte del tejido empresarial portuario.
El temor al control estratégico
Morales ha situado la entrada de capital marroquí en Boluda como una cuestión geoestratégica para Canarias. A su juicio, la operación podría comprometer la soberanía operativa de infraestructuras críticas y la seguridad del Estado.
El presidente insular reclama que el Gobierno de España valore con rigor la compra del 45%. La decisión afecta a una empresa vinculada a la operativa portuaria y al remolque en infraestructuras clave del archipiélago.
La entrada de Marsa Maroc en Canarias se analiza mientras Marruecos impulsa la expansión de sus infraestructuras portuarias en el Sáhara Occidental. Morales considera que ambos movimientos forman parte de una estrategia de debilitamiento económico de las islas.
Dakhla, el otro frente de la disputa
El presidente del Cabildo también ha criticado la misión comercial promovida por Proexca y Fedeport para fomentar la participación de empresarios canarios en la construcción del macropuerto de Dakhla.
La infraestructura marroquí, con una inversión anunciada de 1.300 millones de euros, está planteada para replicar el modelo de Tánger Med y competir por el liderazgo del transbordo atlántico que actualmente reclama Las Palmas.
La operación de Marsa Maroc en Canarias permanece así pendiente del análisis de los organismos estatales. El Consejo de Ministros tendrá que pronunciarse sobre una compra que Gran Canaria vincula directamente con la seguridad nacional.














