
Canarias está reforzando su apuesta por la tecnología, la digitalización y la innovación con inversiones públicas y fondos europeos sin precedentes, medidas que han estado presentes en los debates parlamentarios durante 2025. El objetivo es transformar el modelo productivo tradicional del archipiélago hacia sectores de mayor valor añadido y preparar a la sociedad canaria para la economía del siglo XXI.
Fondos europeos y Plan de Recuperación: miles de millones para transformar la economía
Una de las claves del impulso tecnológico en Canarias ha sido la llegada de fondos europeos procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Solo en 2025, la Comunidad Autónoma ha recibido unos 2.400 millones de euros de estos fondos, en el marco del mayor desembolso de recursos europeos de su historia, destinados a inversiones y reformas que incluyen iniciativas de digitalización y sostenibilidad.
Estos recursos permiten financiar proyectos que no solo modernizan infraestructuras, sino que también impulsan la conectividad digital, la digitalización empresarial y la adopción de nuevas tecnologías a nivel local. En paralelo, dentro del Plan de Recuperación también se aprobó una inversión de 23,5 millones de euros para instalar una red óptica de alta capacidad que conecte los observatorios del Instituto de Astrofísica de Canarias, elevando las capacidades tecnológicas de esta institución de primer nivel internacional.
Red CIDE: 15,6 millones para innovación y apoyo a empresas
Otra pieza visible del despliegue tecnológico en el Archipiélago es la Red CIDE (Centros de Innovación y Desarrollo Empresarial), un conjunto de centros impulsados por la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI). En 2025, esta red atrajo más de 15,6 millones de euros para proyectos de I+D+i, asesorando a más de 1.500 empresas y aprobando 291 iniciativas innovadoras.
Este tipo de financiación se dirige a empresas que apuestan por la incorporación de tecnología, la mejora de procesos, el desarrollo de nuevos productos o la participación en convocatorias públicas y privadas, y se ha convertido en un instrumento clave para dinamizar el tejido productivo local.
Subvenciones directas a innovación y start-ups
El Gobierno de Canarias también ha lanzado líneas de ayuda específicas para fomentar proyectos tecnológicos y empresariales emergentes. En 2025, esta política incluyó programas como Canarias Stars, con 2 millones de euros para apoyar start-ups y acciones de transferencia de conocimiento, con subvenciones de hasta 120.000 euros por proyecto.
Además, dentro del actual marco FEDER 2021-2027 se contempla como prioridad la Transición Digital Inteligente, que financia capacidades de investigación y tecnologías avanzadas, y apoya la creación y consolidación de empresas innovadoras.
Presupuesto para ciencia e innovación en aumento
La propia estructura presupuestaria de las instituciones canarias refleja este compromiso. Para 2026, la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI) contará con un presupuesto que supera los 65 millones de euros, el mayor monto propio de su historia, destinado a ampliar convocatorias de I+D+i, transferencia tecnológica y colaboración universidad-empresa.
Este crecimiento presupuestario también se traduce en una mayor oferta de contratos predoctorales (hasta 95 en 2026) y en procesos más ágiles de apoyo a centros de investigación y universidades, fortaleciendo el ecosistema científico-tecnológico del Archipiélago.
La Voz de Lanzarote
Resultados y desafíos pendientes
Las inversiones ya están dando resultados medibles: la innovación tecnológica ha tenido un impulso significativo en 2025, pero el empleo tecnológico todavía representa una parte pequeña del mercado laboral local; por ejemplo, solo aproximadamente el 2,2% del empleo en Canarias está directamente relacionado con actividades tecnológicas, una de las tasas más bajas de España.
Esto subraya que, aunque las inversiones están siendo cuantiosas y diversificadas, hay un reto claro: ampliar el impacto tecnológico más allá de grandes proyectos y conectar estas inversiones con la creación de empleo estable y actividades productivas sólidas. Para ello, los debates parlamentarios han señalado la necesidad de seguir apoyando programas de educación digital, infraestructuras y transferencia de conocimiento hacia el tejido empresarial local.














