
CC y PP han decidido aplicar una maniobra de parálisis en el corazón administrativo de la internacionalización isleña. Se debe al bloqueo del concurso de Proexca, valorado en 5 millones de euros, no responde a un repentino celo burocrático, sino a un cálculo de supervivencia políticay lo desvelado a lo largo de las últimas fechas. En los pasillos de Presidencia se respira el miedo a que el PSOE, con los colmillos afilados desde la oposición, convierta la petición de expedientes en una causa general que termine escalando hasta los reguladores en Bruselas. Se da la circunstancia de que un exalto cargo de CEOE de Tenerife, Eduardo Bezares, estuvo turroneando en la patronal tiempo que entraba a trabajar en la consultora Cumbres 8 Islas, que no es el nombre de un restaurante sino el de a consultora que ha ganado el concurso liderada por un exalto cargo de Ciudadanos y exdirectivo de PwC en las islas.
Vender castillos en el aire
El nerviosismo en las filas nacionalistas y populares nace de la naturaleza misma del contrato. Bajo el epígrafe de «posicionamiento estratégico», la licitación corre el riesgo de ser señalada como un gasto en humo: millones de euros destinados a consultorías externas, campañas de branding etéreas y «misiones comerciales» de dudoso retorno tangible. CC teme que, si el PSOE accede a las tripas del concurso, pueda armar un relato demoledor sobre el uso de fondos públicos para financiar una red de influencia que solo existe en el papel satinado de los informes. La experiencia dice que si hay fondos del Feder y controlando el PSOE la Fiscalía es mejor bajar el diapasón.
La sombra del control financiero es alargada. La parálisis del contrato actual buscaría blindar los pliegos ante cualquier posible fisura legal. No se trata solo de evitar el desgaste electoral, sino de impedir que una investigación técnica europea catalogue el proyecto como un trasvase injustificado de dinero hacia sectores bajo el disfraz de la diplomacia comercial.
El «fuego amigo» y el rastro del dinero
La tensión interna también juega su papel, ya que el sector empresarial canario (la Cámara de Comercio dio aprobó este contrato) empieza a impacientarse ante lo que parece un bloqueo por motivos puramente defensivos. Mientras el Gobierno regional insiste en que la pausa es necesaria para garantizar la «excelencia», en los mentideros de Santa Cruz se da por hecho que el PSOE ya tiene preparados los formularios para exigir hasta la última factura de gastos de representación. CC sabe que, en política, el humo solo es útil mientras no sople el viento de la fiscalización.
Rste episodio subraya la fragilidad de la gobernanza en las RUP cuando la gestión se mezcla con el pánico al adversario. Si el concurso de Proexca termina naufragando por el miedo a la transparencia, Canarias no solo perderá una oportunidad de oro para su apertura exterior, sino que confirmará las peores sospechas: quela autonomía estratégica, a veces, se confunde con el blindaje de intereses que no resisten la luz pública.
Noticia escrita por Gara H. Vega. Editado y verificado por Canarias en Pleno. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.














