
¿Es la primera vez que hay Carnaval en la historia de Tenerife? ¿No somos un pueblo pacífico? Con el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife ya encima la capital se transforma en una especie de ciudad exposición donde su bienes más preciados permanecerán vallados. Tras los escenarios y los quioscos está la maquinaria administrativa del Gobierno de Canarias, que ya ha movido ficha para asegurar sus propios cimientos. La Dirección General de Patrimonio (PP) ha adjudicado por 11.211 euros el contrato para el vallado perimetral que protegerá la sede de Presidencia y el antiguo Cuartel de San Carlos durante las próximas semanas.
El contrato ha recaído en la empresa Elmajor Tenerife SL, que se encargará de una logística que va mucho más allá de poner una valla tras otra. El encargo incluye el traslado de las estructuras -propiedad del Gobierno de Canarias- desde los almacenes oficiales, su montaje estratégico y, lo más importante, la reposición de aquellos elementos que queden inservibles tras las noches de fiesta. El objetivo es claro: levantar una barrera física que aísle el patrimonio institucional de las actuaciones «vandálicas» que el propio Ejecutivo menciona en el expediente de adjudicación.
La ubicación de estos edificios es especialmente delicada este año. A la presión habitual de las multitudes se suma la instalación del Hospital de Campaña en las inmediaciones, lo que convierte a la zona en un punto de paso crítico para servicios de emergencia y miles de personas. En este contexto, el Gobierno prefiere no arriesgar y desembolsar estos 10.477 euros (antes de impuestos) para evitar una factura de reparaciones mucho mayor en marzo.
El proceso se ha cerrado mediante un contrato menor. Aunque es una fórmula de adjudicación directa, la administración solicitó tres presupuestos distintos para cumplir con el trámite de eficiencia. Es una inversión preventiva; el coste de limpiar pintadas en la piedra noble de la sede o reparar los jardines tras una semana de Carnaval superaría con creces el precio de este vallado temporal.














