
El Parlamento de Canarias ha activado la alerta roja sobre el procedimiento de reintegro n.º A1085/2022, una cifra que para el ciudadano común puede no decir nada, pero que esconde el rastro de millones de euros de dinero público que salieron durante la pandemia y aún no han vuelto. La Cámara ha instado a la Agencia Tributaria de Canarias a que no se duerma en los laureles: los plazos de prescripción acechan y, si no se reclama el dinero «en tiempo y forma», esas deudas caducarán, dejando un agujero definitivo en las cuentas de las islas.
Aunque el baile de cifras en contratos de emergencia es complejo, el informe de fiscalización pone el foco en las irregularidades detectadas en la compra de material sanitario. Solo en el famoso «caso mascarillas», que forma parte del trasfondo de este control, se habla de 4 millones de euros pagados por adelantado por un material que nunca llegó a los hospitales. A esto se suman otras partidas bajo sospecha que el Parlamento exige ahora justificar o recuperar hasta el último céntimo antes de que el calendario administrativo dicte sentencia a favor de quienes no cumplieron.
Destaca en la resolución la mención al programa ‘Seflogig’. Según el Parlamento, este software de gestión tiene un fallo que impide rescatar las facturas para que aparezcan correctamente en el Registro oficial. Es decir, mientras los canarios se aprietan el cinturón, la administración admite que parte del caos en la recuperación del dinero se debe a un programa que no permite cruzar los datos de los pagos con sus justificaciones.
Por ello, el Parlamento ha aprobado siete recomendaciones críticas. La orden es clara: hay que modernizar el control del gasto, corregir las deficiencias tecnológicas y, sobre todo, garantizar que la Agencia Tributaria tenga dientes para morder a quienes se quedaron con fondos públicos de forma indebida. Con la publicación de esta resolución, el Gobierno de Canarias ya no tiene excusas técnicas para no rendir cuentas sobre el dinero que desapareció en el «infierno» administrativo de la pandemia.














