
Mientras la mayoría de los mortales se conforman con mirar el mar desde la toalla, el Presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha decidido que el Archipiélago no es una región, sino una probeta gigante. Este martes, bajo el rimbombante paraguas de la II edición de DiploInnova, el líder nacionalista se presentó en la sede de la Fundación Cotec en Madrid para venderle a 17 embajadas que las islas son, básicamente, la última esperanza del planeta contra el cambio climático.
El laboratorio blindado por el presupuesto récord
Clavijo no acudió a Madrid con las manos vacías, sino respaldado por una cifra que repite como un mantra: los 12.491 millones de euros del presupuesto de Canarias para 2026. Este montante, un 7% superior al del año anterior, es el músculo con el que el Ejecutivo pretende financiar su ambición científica. Sin embargo, lo que para Clavijo es una apuesta por la innovación, para la oposición es un espejismo. Nueva Canarias ya ha calificado estas cuentas de ficticias y dopadas, denunciando que el incremento real está sostenido por fondos europeos (MRR) que el Gobierno es incapaz de ejecutar, dejando a la ‘Canarias real’ -la de las listas de espera y la crisis de vivienda- fuera del laboratorio.
En la moqueta de la calle Cea Bermúdez, el despliegue diplomático fue notable. Entre canapés y gráficos de economía azul, representantes de 17 delegaciones extranjeras escucharon cómo Canarias planea liderar la captura de CO2 y la energía eólica marina. Para Clavijo, la presencia de estos diplomáticos no es solo protocolaria; es el primer paso para internacionalizar un Régimen Económico y Fiscal (REF) que busca atraer empresas tecnológicas con el gancho de la baja tributación, disfrazada hoy de «compromiso oceánico».
¿Qué es exactamente DiploInnova?
Promovido directamente desde la Presidencia del Gobierno canario, DiploInnova es un programa de diplomacia científica que se enmarca en la iniciativa Islas Responsables Lab (IRLab). Su objetivo es convertir a Canarias en un actor global, conectando el ecosistema de I+D+i de las islas con embajadas y organismos internacionales. Tras una primera edición en La Palma centrada en la astrofísica, este segundo encuentro busca vender el potencial del archipiélago como ‘hub’ de economía azul, utilizando las singularidades geográficas de las islas no como una barrera, sino como una ventaja estratégica para experimentar soluciones que luego Europa pueda replicar.
Clavijo insistió ante los embajadores en que el mar es motor de vida, pero sobre todo de fondos: el objetivo es que Bruselas redoble su apoyo a las Regiones Ultraperiféricas. No es solo ciencia; es realismo geopolítico. Como bien resumen en los pasillos de Presidencia, Clavijo sabe que para que Madrid y Bruselas suelten los fondos, Canarias debe dejar de parecer una frontera en crisis para presentarse como el centro neurálgico de la innovación atlántica.
Noticia escrita por Pedro Marrero. Editado y verificado por Gara Vega. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.














