El Consorcio cerró las ofertas el 10 de diciembre y justificó la urgencia por la emergencia hídrica. Los registros de Contratación todavía no reflejan una adjudicación.
El contrato con el que Lanzarote pretende implantar un sistema insular para detectar y controlar las fugas de agua continúa figurando como «en evaluación» nueve meses después de que terminara el plazo para presentar ofertas, pese a que el propio Consorcio del Agua justificó expresamente su tramitación urgente por la emergencia hídrica de la isla.
El expediente 55/2025 tiene un presupuesto de 878.773,27 euros y prevé implantar durante seis meses un sistema de telegestión en todos los sectores hidráulicos de la red de abastecimiento de Lanzarote.
Las empresas interesadas podían presentar ofertas hasta las 23.59 horas del 10 de diciembre de 2025. Los registros que reproducen los datos de la Plataforma de Contratación del Sector Público continúan situando actualmente el procedimiento en fase de evaluación.
Una obra declarada «inaplazable»
La demora contrasta con la justificación utilizada por el propio Consorcio para tramitar el contrato.
El pliego de cláusulas administrativas, firmado el 4 de noviembre de 2025, marca expresamente la casilla de tramitación urgente. La documentación del expediente invoca el artículo 119 de la Ley de Contratos del Sector Público y vincula la urgencia con la situación de emergencia hídrica declarada para Lanzarote y La Graciosa el 14 de enero de 2025.
El Consorcio considera que la actuación responde directamente a las medidas necesarias para mejorar el abastecimiento, controlar las pérdidas y aumentar la eficiencia de la red. La documentación llega a definir el proyecto como una actuación «estratégica e inaplazable» ante la situación crítica del sistema hidráulico insular.
Existe, además, una discordancia en los propios documentos de contratación. Mientras el pliego administrativo señala que la tramitación es urgente, el anuncio de licitación publicado el 20 de noviembre de 2025 en la Plataforma de Contratación del Sector Público la identifica como «ordinaria».
Controlar toda la red desde un sistema único
El proyecto pretende implantar el Plan de Sectorización y Control de Fugas en el conjunto de Lanzarote.
La red deberá quedar dotada de herramientas capaces de monitorizar los caudales, controlar los distintos sectores hidráulicos y facilitar la detección y localización de pérdidas. El objetivo declarado por el Consorcio es recuperar parte del denominado agua no registrada y mejorar el rendimiento del abastecimiento.
La actuación incluye trabajos relacionados con tuberías de distribución, equipamiento hidráulico y programas informáticos de control.
El presupuesto se financia con partidas destinadas a la renovación de las redes de abastecimiento, saneamiento y depuración y con fondos específicos del Cabildo para el sistema de telegestión de pérdidas.
Más de la mitad del agua se pierde
La tardanza adquiere especial relevancia por la magnitud del problema que pretende corregir.
Canarias En Pleno documentó en junio que Lanzarote perdió durante 2025 más del 56 % del agua desalada, mientras el Consorcio avanzaba en el procedimiento para resolver la concesión que desde 2013 mantiene Canal Gestión Lanzarote.
El propio futuro modelo de gestión contempla reducir las pérdidas desde ese entorno del 56 % hasta aproximadamente el 30 %, una de las principales necesidades de una isla cuyo abastecimiento depende prácticamente por completo de la desalación.
El contrato de telegestión debía proporcionar precisamente la información necesaria para localizar con mayor rapidez dónde desaparece el agua antes de llegar al consumidor.
Nueve meses después del cierre de las ofertas, el procedimiento continúa figurando públicamente en evaluación. Y esa situación afecta a una actuación que el propio Consorcio consideró urgente porque la emergencia hídrica exigía intervenir sin demora.














