El contrato venció el 1 de agosto sin que el Ayuntamiento hubiera adjudicado el sustituto. La empresa continúa prestando el servicio con precios actualizados al mercado mientras se prepara el nuevo concurso.
El Ayuntamiento de Arrecife ha llegado al vencimiento de su contrato de limpieza viaria y recogida de residuos sin tener adjudicado el servicio que debía sustituirlo. El contrato terminó el pasado 1 de agosto y el Consistorio ha optado por mantener provisionalmente la prestación a cargo de Urbaser hasta que pueda culminar una nueva licitación.
La fórmula aprobada por la Junta de Gobierno permite que la empresa continúe trabajando durante ese periodo transitorio, pero con una modificación económica relevante: el Ayuntamiento ha decidido adecuar el coste de la prestación a los precios actuales de mercado e incorporar un 8% de beneficio industrial para la concesionaria.
Un contrato de doce años agotado
La información publicada por el propio Ayuntamiento identifica a Urbaser como concesionaria de la limpieza viaria y recogida de residuos urbanos y fija para el contrato una duración de doce años, con posibilidad de dos años adicionales.
El Gobierno municipal había manifestado repetidamente durante los últimos ejercicios su intención de llegar a agosto de 2026 con un nuevo contrato ya preparado. En febrero de 2024, el concejal de Limpieza, Jacobo Lemes, llegó a estimar que la futura contratación rondaría los 80 millones de euros y anunció entonces que esperaba iniciar la licitación después del verano de aquel año.
En septiembre de 2025, el mismo responsable municipal insistía en que el objetivo era que el contrato vigente no llegara a una prórroga y que Arrecife dispusiera de una nueva adjudicación en agosto de 2026.
La licitación no llegó a tiempo
Ese calendario finalmente no se cumplió. Al anunciar el pasado 31 de julio la continuidad provisional del servicio, el Ayuntamiento explicó que la nueva licitación no había podido culminarse, entre otras razones, porque estaba pendiente la negociación del convenio colectivo del personal adscrito a la limpieza y recogida de residuos.
El Consistorio sostiene que las condiciones laborales eran determinantes para calcular correctamente los costes del futuro contrato y que no resultaba razonable cerrar el concurso mientras continuaba esa negociación.
Mientras tanto, Urbaser sigue prestando un servicio que el propio Ayuntamiento considera insuficientemente dimensionado para la ciudad actual. El Gobierno municipal señala que el contrato se diseñó para una Arrecife de hace más de una década y que la capital ronda ya los 70.000 habitantes.
Un servicio con antecedentes de sanciones
La relación con la concesionaria no ha estado exenta de conflictos. En 2024 el Ayuntamiento abrió diversos expedientes por deficiencias en el mantenimiento de maquinaria y contenedores y por problemas en la recogida de residuos. Posteriormente llegó a imponer penalidades muy graves de 150.000 euros por incumplimientos del servicio.
El nuevo contrato deberá incorporar más medios humanos y materiales y adaptar la limpieza y recogida a la población actual. El Ayuntamiento anunció que durante septiembre presentaría el nuevo dimensionamiento del servicio.
Hasta que esa licitación esté adjudicada, la capital lanzaroteña continuará dependiendo de una solución transitoria: el contrato antiguo ha vencido, la nueva adjudicación todavía no está lista y la empresa que ha prestado el servicio durante más de una década continúa operando con un coste actualizado a mercado y un beneficio industrial del 8%.














