
El Parlamento de Canarias ha impulsado una reforma legislativa de marcado carácter simbólico, pero de profundo calado identitario, al registrar una Proposición de Ley para modificar la letra del Himno de Canarias. El objetivo, respaldado por todos los grupos políticos con la única excepción de Vox, es alinear uno de los máximos símbolos oficiales con la realidad territorial vigente tras la reforma estatutaria de 2018.
La iniciativa, liderada por Coalición Canaria (CC), busca «reconocer expresamente a las ocho islas del archipiélago» e integrar formalmente a La Graciosa en el imaginario colectivo proyectado por el himno. El ajuste es quirúrgico y se limita a un único verso del himno, cuya melodía es el icónico Arrorró de Teobaldo Power. La estrofa actualmente recoge la expresión «Repartido en siete peñas», coherente con la Ley de 2003.
La propuesta de reforma sustituirá el numeral del tercer verso, que pasará de «siete» a «ocho». Según el Grupo Nacionalista, esta modificación es «estrictamente simbólica y técnico-jurídica», pero necesaria para reflejar el reconocimiento oficial de La Graciosa como isla, agregada administrativamente a Lanzarote, tal y como se definió en la reforma del Estatuto de Autonomía de Canarias de 2018.
La unanimidad del Parlamento (salvo Vox) en torno a esta iniciativa subraya la importancia que la clase política canaria otorga a la coherencia institucional. La finalidad, tal como se recoge en la nota del Grupo Nacionalista, es «alinear un símbolo oficial de alta proyección pública con el Estatuto de Autonomía vigente, favoreciendo la coherencia entre los emblemas institucionales».
Los grupos firmantes han sido cautelosos: la reforma se centra exclusivamente en el número para «preservar la integridad literaria del himno» y, crucialmente, «evita reabrir un debate estético o musical» al no modificar la melodía ni la partitura. El consenso político ha priorizado el reconocimiento de la nueva realidad territorial sobre cualquier disputa artística. Este paso legislativo asegura que, una vez aprobada, el himno de la Comunidad Autónoma refleje con precisión la geografía política y administrativa de la región ultraperiférica, oficializando el estatus de La Graciosa en el cancionero oficial de la identidad canaria.














