
La diputada de Nueva Canarias–Bloque Canarista (NC-BC), Carmen Hernández, es una de las voces críticas del Parlamento de Canarias en lo que a los Presupuestos 2026 se refiere. Hernández califica los mismos como “injustos, antisociales y engañosos”, al considerar que el aumento global del presupuesto no se traduce en mejoras reales para los servicios públicos. Según explicó, áreas clave como la sanidad, la educación, la atención a la dependencia, la igualdad o la lucha contra la pobreza continúan sin recibir una financiación acorde a las necesidades sociales del archipiélago.
Carmen Hernández alertó además de que parte del presupuesto se sostiene sobre fondos europeos que no se ejecutan en su totalidad, lo que obliga posteriormente a devolverlos. A su juicio, el diseño de las cuentas responde a un modelo orientado al sector privado, con recortes en la financiación de las universidades públicas, limitaciones en derechos laborales y un aumento del gasto en comunicación institucional frente a la inversión en servicios esenciales.
Hernández defendió las enmiendas presentadas por NC-BC, centradas en reforzar la inversión en educación, sanidad y políticas de vivienda, así como en bienestar social, igualdad, sector primario, cultura y justicia. También reclamó financiación para proyectos de carácter social y educativo como Barrios Orquestados, Radio Ecca y el Plan Integral de Jinámar.
Esther González, portavoz de NC-BC en materia presupuestaria, denunció la escasa apertura del Ejecutivo al diálogo, al aceptar solo una de las 264 enmiendas presentadas por su grupo. González defendió además una reforma fiscal que recupere el Impuesto de Sucesiones y Donaciones para las rentas más altas y restituya deducciones del IRPF para las rentas medias. NC–BC reiteró su rechazo a los Presupuestos de 2026 al considerar que no responden a un modelo de justicia fiscal.














