
La consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias del Gobierno de Canarias, Candelaria Delgado, destacó este viernes en comisión parlamentaria que la puesta en marcha del nuevo sistema de teleasistencia avanzada coloca al Archipiélago “a la vanguardia europea” y sitúa este servicio como pieza estratégica de la atención sociosanitaria en las islas. La medida beneficiará en una primera fase a 20.000 personas mayores y dependientes y ha supuesto una inversión cercana a los 30 millones de euros, financiados en buena parte con fondos europeos Next Generation EU a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
Delgado defendió que esta herramienta representa “el presente y el futuro de los cuidados en Canarias”, al permitir que más personas puedan permanecer en su hogar con seguridad, facilitar altas hospitalarias más seguras y apoyar tanto a las familias como a quienes cuidan. En un contexto marcado por el progresivo envejecimiento demográfico, la consejera insistió en que el reto de la próxima década no se resolverá únicamente construyendo recursos residenciales, sino fortaleciendo todo aquello que permita “vivir en casa con apoyos”.
El nuevo modelo sustituye al sistema tradicional basado solo en un botón de emergencia y da paso a una teleasistencia predictiva y personalizada que detecta cambios, anticipa riesgos y se coordina de forma directa con los servicios sociales, el sistema sanitario y el 112. Los recursos incluyen dispositivos móviles con geolocalización, sensores que detectan humo, gas o ausencia de movimiento, y herramientas de comunicación que favorecen un contacto más frecuente y cercano con la persona usuaria.
La consejera subrayó que la implantación tecnológica va acompañada de una transformación organizativa: cada alta en el servicio se realizará con una valoración social y funcional para determinar qué dispositivos necesita cada persona, el tipo de seguimiento adecuado y los protocolos de coordinación en caso de alerta. Este enfoque, añadió, permite abordar de manera integral situaciones de soledad no deseada, maltrato, desorientación o riesgo social, y activar los recursos necesarios en cada caso.
Delgado también resaltó el esfuerzo formativo realizado con los profesionales del servicio, así como la estrecha colaboración con los equipos de servicios sociales municipales y el ámbito sanitario. Con ello, Canarias aspira no solo a mejorar la seguridad y autonomía de las personas mayores, sino a consolidar un modelo de atención domiciliaria avanzada que sirva como referencia para otros territorios europeos.














