
El Ejecutivo autonómico ha evidenciado una notable fragmentación en la gestión de datos estadísticos del sector primario. En una respuesta oficial al diputado nacionalista Francisco Linares García (CC), el Gobierno de Canarias ha confesado su incapacidad para determinar con exactitud cuántas empresas agrícolas y pesqueras se fundaron en las islas durante el pasado ejercicio 2025. La administración regional deriva la responsabilidad de esta información al Ministerio de Industria y Turismo, señalando que la base de datos centralizada CIRCE es la única fuente competente para este cómputo.
La Dirección General de Agricultura justifica esta laguna informativa en la reciente puesta en marcha del Registro de Explotaciones Agrícolas de Canarias (REAC). Al encontrarse en su primer año de funcionamiento, el organismo sostiene que carece de series históricas o mecanismos de comparación interanual que permitan detectar el saldo neto de nuevas incorporaciones. Esta falta de «soberanía informativa» se repite en el área de Pesca, donde el Ejecutivo aclara que, aunque Canarias gestiona los Puntos de Atención al Emprendedor (PAE), la titularidad y explotación de los datos agregados sobre creación de sociedades sigue siendo estrictamente estatal.
El pulmón ganadero: Un oasis de datos
El contraste lo marca la Dirección General de Ganadería, el único departamento capaz de aportar cifras concretas sobre la pujanza del sector en 2025. Según los registros internos de la Consejería, durante el año pasado se tramitaron 404 solicitudes para la creación de explotaciones ganaderas. De estas, 334 han sido resueltas favorablemente y ya operan con su inscripción correspondiente, mientras que 31 expedientes permanecen aún en fase de trámite administrativo.
Estas 334 altas de nueva creación representan el núcleo duro de la inversión en el sector primario que la administración canaria sí tiene bajo su control directo. La Dirección General incluye en esta categoría no solo a las granjas, sino también a industrias vinculadas como queserías artesanales y salas de despiece, siempre que hayan solicitado su inscripción en el Registro de Explotaciones Ganaderas de Canarias, requisito indispensable para el inicio de la actividad económica en las islas.
Desconexión administrativa
La respuesta del Gobierno pone de relieve el desafío de la digitalización y la coordinación entre administraciones. A pesar del discurso sobre la soberanía alimentaria, la Consejería admite que no dispone de «información estadística propia ni desagregada» para el conjunto del sector primario. Este vacío técnico obliga al Parlamento de Canarias a recurrir a instancias estatales para conocer el ritmo de emprendimiento en su propio territorio, dejando al descubierto las limitaciones del sistema autonómico para monitorizar el crecimiento de sus empresas agrícolas y pesqueras.














