Los facultativos denuncian que las averías continuadas del aire acondicionado disparan el termómetro en el habitáculo asistencial, lo que degrada fármacos críticos y agrava el traslado de pacientes graves.
El personal sanitario de las ambulancias de soporte vital avanzado en Lanzarote ha vuelto a dar la voz de alarma ante las condiciones térmicas extremas que se registran en el interior de los vehículos durante las asistencias. Las averías reiteradas en los sistemas de climatización han provocado que los habitáculos asistenciales alcancen temperaturas incompatibles con los estándares clínicos, superando con frecuencia los 35 grados durante las horas centrales del día en plena racha de altas temperaturas en la isla.
La situación no solo castiga las condiciones de trabajo de los médicos, enfermeros y técnicos de emergencias del Servicio de Urgencias Canario (SUC), sino que genera un riesgo directo sobre la vida de los pacientes. La exposición a este estrés térmico resulta especialmente peligrosa para personas en parada cardiorrespiratoria, politraumatizados, afectados por ictus o víctimas de patologías coronarias agudas, cuya estabilización clínica exige un entorno ambiental controlado.
Fármacos termolábiles al límite de conservación
La principal inquietud médica se centra en el deterioro de los fármacos esenciales que componen el maletín de reanimación y soporte vital avanzado. Medicamentos indispensables como la adrenalina, fármacos sedantes, anestésicos, relajantes musculares y determinadas soluciones intravenosas tienen fijado un rango estricto de conservación que, por norma general, no debe sobrepasar los 25 grados centígrados.
El sobrecalentamiento prolongado en el interior de la unidad descompone los principios activos de estos preparados o reduce drásticamente su eficacia terapéutica, lo que impide garantizar una respuesta farmacológica fiable en intervenciones donde cada segundo es determinante.
Contratos y vehículos de sustitución en el punto de mira
Las quejas de las dotaciones señalan de manera directa la gestión de los contratos de transporte sanitario terrestre canalizados a través de la empresa pública Gestión de Servicios para la Salud y Seguridad en Canarias (GSC), adscrita a la Consejería de Sanidad del Gobierno autonómico. Los profesionales denuncian que las ambulancias de reserva enviadas para sustituir a las que entran en taller arrastran con frecuencia deficiencias idénticas en la refrigeración o presentan un desgaste severo que las inhabilita para la cobertura médica continua.
La precariedad en el mantenimiento del soporte vital avanzado en Lanzarote se suma a las tensiones asistenciales registradas en las islas orientales, donde el volumen de flota urgente permanece congelado a la espera de nuevas licitaciones públicas mientras la presión demográfica y turística no deja de aumentar.













