
El director del Servicio Canario de Salud, Adasat Goya, ha defendido en el Parlamento regional una mejora “sostenida y verificable” del sistema público. PSOE y Nueva Canarias denuncian un “trampantojo sanitario” y reclaman una auditoría independiente. En un clima político marcado por la pugna entre gestión y relato, el Gobierno de Canarias defendió este viernes los avances en la reducción de las listas de espera quirúrgica, mientras la oposición cuestionó la fiabilidad de las cifras y alertó de una creciente brecha territorial en el acceso a la sanidad pública.
Coalición Canaria y el Partido Popular respaldaron la gestión de Goya, aunque con matices. La diputada nacionalista Vidina Espino subrayó que “las listas de espera de más de seis meses se han reducido más del 40%” y que la demora media “ya está por debajo de la media estatal”. El popular Jacob Cuadri acusó a la oposición de “generar ruido político sin aportar soluciones reales”, insistiendo en que “lo que el paciente necesita no son debates estériles, sino cirugías a tiempo”.
El director del Servicio Canario de Salud (SCS), Adasat Goya, afirmó ante la comisión parlamentaria que la comunidad autónoma ha pasado de “liderar los tiempos de espera” a situarse “entre las cinco regiones con mejores datos del país”. Según las cifras oficiales, el número de pacientes pendientes de una intervención quirúrgica descendió de 36.395 en junio de 2023 a 31.879 en julio de 2025, con una reducción media de 48 días en los tiempos de espera. El debate llega tras años de tensión en el sistema sanitario canario, marcado por problemas estructurales en hospitales, déficit de especialistas en las islas no capitalinas y cierres de quirófanos entre 2020 y 2023 por fallos de climatización.
“Los avances son sostenidos y fruto de la coordinación entre niveles asistenciales y del esfuerzo de 37.000 profesionales del sistema público”, subrayó Goya. “Mientras haya un solo paciente esperando, no estaremos satisfechos”. El director del SCS atribuyó parte de la mejora a la optimización del uso de quirófanos —incluido el modelo que permite a cirujanos del sistema público operar en instalaciones privadas— y negó cualquier “privatización encubierta”. “El número de intervenciones concertadas se mantiene prácticamente estable: 20.580 en la etapa anterior y 20.754 en la actual”, detalló.
Por su parte, Vox pidió “luz y taquígrafos” mediante una auditoría pública para “recuperar confianza” en los datos oficiales, una posición compartida por la Agrupación Socialista Gomera, que destacó “la profesionalidad y continuidad técnica” de la actual dirección del SCS.
Dudas sobre la veracidad de las cifras
El socialista Miguel Ángel Pérez, impulsor de la comparecencia, puso en duda la narrativa de éxito del Gobierno regional.
“El Ejecutivo atribuye la bajada de las listas a una mayor actividad quirúrgica, pero los datos muestran que se operan más urgencias que intervenciones programadas. Es la primera curiosidad del trampantojo sanitario”, ironizó. El diputado apuntó además que el Hospital Universitario de Canarias (HUC), gestionado previamente por el propio Goya, concentra “el 81% de la reducción” de pacientes en lista, mientras que las islas menores registran un aumento de casos. “Hay 594 pacientes más esperando entre El Hierro, La Gomera, La Palma y Lanzarote. La brecha territorial en sanidad sigue viva”, denunció. Desde Nueva Canarias, Yone Caraballo reforzó el argumento pidiendo una auditoría independiente. “Si todo va tan bien, ¿por qué el 21% de los canarios tiene un seguro privado? La confianza en el sistema público no se mide en PowerPoints, sino en realidades”, dijo.














