
Entre los Interventores de la Comunidad Autónoma, funcionarios pata negra que se las saben todas, cuando hay que tratar algo de Proexca siempre está la misma coletilla en los correos electrónicos: «Esta es la Proexca que va pa’ la fiesta, en la vida he visto Proexca como esta. Esta es la Proexca que va pa’ Teror, en la vida he visto Proexca mejor». Y es que cambian la palabra parranda por Proexca. Cualquier día de estos la portavoz parlamentaria del PSOE canario la va escuchar en Spotify. Y eso es lo que ha ocurrido esta semana: Proexca iba a salir de parranda pero con humo del bueno.
Esa maquinaria parrandera por la que los interventores del Gobierno de Canarias no se van a pillar las manos never, que significa nunca en inglés, pretendía acelerar un contrato de cinco millones de euros para una rondalla que venía de cultivar maría en un huerto escolar de La Laguna: Humo blanco. Proexca, la sociedad pública encargada de atraer inversiones y diversificar el modelo productivo de las islas, se ha visto obligada a firmar la suspensión inmediata del contrato para su Oficina de Proyectos Estratégicos. Este servicio de asistencia técnica, vital para gestionar los fondos y proyectos transformadores del archipiélago, queda ahora congelado por orden legal.
Rebelión de consultoras contra el dedazo
Lo que hace este caso especialmente sangriento para la imagen de la administración canaria es la unidad de acción de la competencia. Cuatro de las principales mercantiles del sector –EVM Group (Carlos Alonso), Anitya Consultores, Innovaris y Consultora para el Desarrollo Exterior Canario (Codexca)- han formado un frente común para impugnar la adjudicación. El recurso, interpuesto formalmente el 8 de enero de 2026, denuncia presuntas irregularidades en el proceso, lo que ha activado automáticamente las medidas cautelares previstas en la Ley de Contratos del Sector Público.
Bajo el expediente P_10_25, el contrato buscaba dotar de músculo intelectual a la oficina encargada de los proyectos más ambiciosos para la economía isleña. Sin embargo, la resolución firmada por el consejero delegado de Proexca, Pablo Martín Carbajal, un hombre de la casta de toda la vida por ‘cepsaria’, enganchado al BOC desde hace más de dos décadas y logrando que no se hable de ello en su perfil en la Wikipedia, reconoce que el procedimiento debe quedar en suspenso hasta que el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Canarias (TACPC) dicte una sentencia definitiva. Esta parálisis técnica llega en un momento crítico para la ejecución de presupuestos europeos que no admiten más demoras.
El fantasma de las directivas europeas en Las Palmas
La base jurídica que sostiene este frenazo no es otra que la transposición de las Directivas 2014/23/UE y 2014/24/UE del Parlamento Europeo. El documento oficial subraya que, una vez interpuesto el recurso especial, la tramitación debe detenerse por ley para garantizar la transparencia y la libre concurrencia. Es la ironía del sistema: las mismas normas de Bruselas que deben agilizar la economía son las que, ante una gestión bajo sospecha, bloquean el flujo de dinero y servicios.
A las puertas de febrero de 2026, el futuro de la Oficina de Proyectos Estratégicos depende de un hilo jurídico en la sede de Las Palmas. Mientras la resolución del recurso se cocina a fuego lento en los despachos del TEAC, el Gobierno de Canarias ve cómo sus proyectos transformadores pierden el ritmo necesario para cumplir con los estándares de competitividad internacional. El pulso entre las consultoras y Proexca acaba de empezar, y el coste de la inactividad lo pagará, una vez más, la agenda económica de las islas.
Noticia escrita por Gara Vega H. Editado y verificado por Gara Vega H. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.














