
La participación de los grandes tenedores de vivienda vacacional en el negocio turístico en las Islas Canarias tiene los días contados con la nueva Ley de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de las Viviendas, que ha entrado este viernes oficialmente en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial de Canarias. La norma, aprobada el pasado mes de noviembre, redefine quién puede alquilar en régimen vacacional y en qué condiciones, en un intento de equilibrar la actividad turística con el derecho a la vivienda y la calidad de vida en las islas.
El Gobierno de Canarias subraya que, por primera vez, el archipiélago cuenta con una regulación “clara y completa” después de una década de crecimiento acelerado y sin límites. La consejera de Turismo, Jéssica de León, destacó que la ley “apuesta por la planificación y la disciplina urbanística”, y que los pequeños propietarios que ya operan podrán seguir haciéndolo siempre que acrediten la actividad clasificada y cumplan los nuevos requisitos.
La norma establece un punto de inflexión: solo podrán dedicarse al uso vacacional las viviendas con más de 10 años de antigüedad, no protegidas, y siempre en zonas donde el planeamiento municipal lo permita. Durante los próximos cinco años no se autorizarán nuevas altas hasta que los ayuntamientos delimiten qué barrios, cuántas viviendas y en qué proporción pueden destinarse a esta actividad. El objetivo es fijar un modelo 90/10: un máximo del 10% del parque en uso turístico frente al 90% residencial.
Además, se prohíben los pseudohoteles -edificios completos destinados al alquiler turístico-, las viviendas de protección oficial quedan excluidas y se fija un periodo de 10 años desde la construcción antes de poder iniciar la actividad. Los consistorios tendrán seis meses para activar un plan de inspecciones y el Gobierno les facilitará una ordenanza tipo para acelerar la adaptación.
Con la entrada en vigor de la ley, Canarias inicia una nueva etapa en la que los propietarios mantienen su derecho a alquilar, pero dentro de un marco más estricto y con un control administrativo reforzado. Según el Ejecutivo, el objetivo es ordenar una actividad “que ha llegado para quedarse”, pero sin sacrificar el acceso a la vivienda ni la convivencia en los barrios.
La nueva ley ha encendido todas las alertas en el sector turístico y en los municipios canarios. Tras años de crecimiento explosivo de la vivienda vacacional y un debate cada vez más tenso sobre su impacto en el acceso a la vivienda, Canarias pone por primera vez límites claros al uso turístico en zonas residenciales. “Era imprescindible ordenar el territorio y poner freno a la turistificación descontrolada”, apunta la consejera de Turismo, Jéssica de León. Al mismo tiempo, los expertos advierten de que la transición no será sencilla y que los ayuntamientos tendrán que responder con rapidez.
La letra pequeña: inspecciones, riesgos y una transición compleja
El plan autonómico obliga a los ayuntamientos a aprobar en seis meses su propio programa de inspección para controlar el cumplimiento de la ley. “Es un cambio de era, porque hasta ahora la actividad se había expandido más rápido que la capacidad de supervisión”, señala una economista del turismo. Las empresas que apostaron por la concentración de viviendas en zonas urbanas afrontan ahora el mayor riesgo: la imposibilidad de seguir creciendo y la obligación de ajustarse a los nuevos mapas municipales. También los gestores profesionales tendrán que adaptarse a un escenario en el que la prioridad es contener la presión sobre el mercado residencial.
Por otro lado, los expertos en vivienda celebran que la norma introduzca por fin mecanismos para frenar la especulación inmobiliaria. «Se estaba expulsando a residentes de sus barrios. La ley no resolverá todo, pero pone barreras donde hacía falta”, señala una investigadora del sector.
Preguntas clave para propietarios
La regulación deja un buen número de dudas prácticas entre quienes ya alquilan o planean hacerlo. Estas son algunas de las más frecuentes:
¿Puedo seguir alquilando si ya tenía licencia?
Sí. Las viviendas en activo podrán continuar, siempre que se adapten a los nuevos requisitos.
¿Y si mi vivienda tiene menos de 10 años?
No podrá destinarse al uso vacacional hasta cumplir ese límite.
¿Qué pasa si mi ayuntamiento no aprueba su planeamiento?
No podrán autorizarse nuevas viviendas vacacionales, aunque las existentes seguirán con normalidad.
¿Puedo alquilar solo una habitación?
No. La actividad exige que la vivienda se arriende completa.
¿Habrá inspecciones?
Sí. En los próximos seis meses comenzará un refuerzo sistemático de controles municipales.
Una ley que marca un antes y un después
Canarias inicia así una nueva etapa en la convivencia entre turismo y vivienda. La ley no solo redefine el negocio de la vivienda vacacional, sino que ordena por primera vez un modelo que durante años creció sin freno. Para los propietarios, el mensaje es claro: podrán seguir explotando sus viviendas, pero bajo un marco más exigente y en el que el territorio -y los vecinos- recuperan protagonismo.














