El Ayuntamiento de Mogán ha suspendido el Programa de Actuación sobre el Medio Urbano (PAMU) promovido por la empresa Carrera Ground Floor SL para regularizar 37 viviendas construidas sin licencia en la planta baja del complejo Monte Carrera, en Arguineguín. La decisión llega tras una sentencia del 31 de marzo de 2026 que ratifica la ilegalidad de estas unidades residenciales, desestimando el recurso interpuesto por la promotora contra la resolución urbanística de enero de 2022 que ordenaba el restablecimiento de la legalidad.El caso tiene la textura de un manual de ingeniería urbanística al margen de la ley. La licencia original de Monte Carrera, concedida en marzo de 2005, autorizaba la construcción de 131 viviendas con una altura máxima de dos plantas. La urbanización se edificó, sin embargo, con tres alturas, y la planta baja fue sellada con un muro perimetral.
Durante la pandemia, según las denuncias policiales y del grupo político Nueva Canarias, operarios derribaron esos muros de cerramiento y transformaron los espacios en 37 viviendas que salieron al mercado sin ningún tipo de cobertura legal.Lo que Carrera Ground Floor SL intentó a través del PAMU fue una operación de regularización retroactiva: legalizar lo construido ilegalmente a cambio de una cesión de suelo al municipio. El problema, como ha señalado la propia arquitecta municipal, es que la empresa no ha acreditado la titularidad del terreno que pretendía permutar, un suelo que pertenece a la comunidad de propietarios del complejo. La paralización era inevitable desde el momento en que la sentencia confirmó la ilegalidad, pero el hecho de que el expediente llegara tan lejos antes de ser detenido plantea preguntas incómodas sobre los controles urbanísticos en un municipio con un historial que no necesita presentación. El derecho de propiedad de los vecinos del complejo ha sido el gran ausente de un proceso en el que la administración local parecía más dispuesta a facilitar la regularización que a proteger a los titulares legítimos.














