El primer sondeo de exploración geotérmica profunda en Gran Canaria se realizará en el municipio de Telde después del verano de 2026, con perforaciones que alcanzarán entre 2.600 y 2.700 metros de profundidad utilizando maquinaria especializada que no existe en Canarias ni en el resto de España. El proyecto, presupuestado en 30 millones de euros para tres sondeos, cuenta con financiación del IDAE por la mitad del coste y lo ejecuta Gran Canaria Geotermia SL, un consorcio con socios británicos, peninsulares e insulares que opera sobre la cuadrícula minera del sureste, entre Telde, Valsequillo, Ingenio y Agüimes. Mientras tanto, la geotermia de baja entalpía ya funciona en más de 45 establecimientos turísticos del archipiélago, el 74% de ellos hoteles y complejos vacacionales, con una distribución geográfica que delata dónde se concentra la inversión real: Lanzarote acapara el 59,3% de las instalaciones, seguida de Fuerteventura con el 21,8%, Gran Canaria con el 12,5% y Tenerife con apenas el 6,2%.
El ahorro documentado supera el 50% del consumo energético destinado a uso térmico, un dato que en un sector donde la energía puede representar hasta el 8% de los costes operativos de un hotel resulta significativo para la cuenta de resultados. Los sistemas de bomba de calor geotérmica operan a profundidades de entre 50 y 150 metros en configuración vertical, aprovechando temperaturas subsuperficiales de 10 a 25 grados centígrados con coeficientes de rendimiento notablemente superiores a los de las bombas de calor aerotermérmicas convencionales. El nuevo Real Decreto 88/2026, que regula el suministro y comercialización de energía eléctrica, redefine además las modalidades de contratación y los criterios de facturación para establecimientos hoteleros, lo que altera el cálculo económico de cualquier inversión en eficiencia energética. La pregunta de fondo es si Canarias logrará dar el salto de la geotermia superficial, ya probada y rentable, a la geotermia profunda de alta entalpía capaz de generar electricidad, un salto que requiere no solo perforaciones exitosas sino un marco regulatorio que todavía no existe para la generación geotérmica en el archipiélago.














