Las islas Canarias se afianzan un año más como la comunidad autónoma con los peores indicadores de calidad de vida en España, según el recién publicado ‘Indicador Multidimensional de Calidad de Vida (IMCV) Año 2024’ del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Aunque el dato general para el archipiélago (99,38 puntos) lo sitúa en la parte inferior de la tabla, solo por debajo de Andalucía (99,54) y Galicia (99,67), el análisis revela las profundas disparidades estructurales que lastran el bienestar de los canarios. La media nacional, por su parte, experimentó un ligero repunte, alcanzando los 101,47 puntos (frente a los 101,20 de 2023), impulsada principalmente por mejoras en salud, trabajo y educación.
El IMCV, un barómetro crucial para entender la salud social de las regiones, muestra una Canarias bipolar. El archipiélago se sitúa por encima de la media nacional en dimensiones clave como la seguridad física y personal y la experiencia general de la vida, lo que sugiere una percepción positiva del entorno social y personal.
Sin embargo, estos puntos fuertes no logran compensar el grave déficit en otras áreas:
Educación: los promedios canarios son mucho más negativos que la media nacional, un factor que compromete la movilidad social y la competitividad futura de la región.
Salud: al igual que en educación, esta dimensión registra datos muy desfavorables, reflejando quizás las carencias del sistema sanitario insular.
Ocio: el déficit en este ámbito, junto con el registrado a nivel nacional en las dimensiones de ocio y relaciones sociales, apunta a problemas de accesibilidad o estructura de la oferta.
A pesar de ocupar el último puesto, Canarias registró el segundo mayor avance autonómico en su IMCV con un aumento de 0,65 puntos respecto a 2023, solo superado por las Islas Baleares (+0,77). Este incremento, si bien insuficiente para salir de la cola, indica una recuperación en ciertas esferas, posiblemente ligada a la mejora en las condiciones materiales de vida y de trabajo que también impulsaron el dato nacional.
En el extremo opuesto, el informe del INE subraya la persistencia de un patrón de bienestar geográfico consolidado. Las comunidades del norte encabezan el ranking, con Navarra (105,19), La Rioja (103,91) y el País Vasco (103,74) registrando los niveles más altos de calidad de vida. Estas regiones continúan marcando la pauta en la convergencia de buenos datos en trabajo, salud y educación, distanciándose del desempeño de las Islas.
El reto político en Canarias sigue siendo la ruptura de estas dinámicas estructurales que, año tras año, mantienen al archipiélago como el territorio con el menor bienestar social del Estado, a pesar de su condición de destino turístico de primer orden y su creciente rol en la agenda migratoria europea.














