
El Parlamento de Canarias se prepara para una de sus semanas más intensas en lo que va de legislatura. Las próximas sesiones de comisión no serán un trámite administrativo más; el listado de preguntas orales revela un clima de asedio parlamentario donde la oposición ha desplegado toda su artillería sobre tres flancos críticos: el fantasma de los apagones eléctricos, la saturación sanitaria en las islas no capitalinas y la ingeniería fiscal de unos presupuestos que empiezan a ser cuestionados en su base.
En el área de Transición Ecológica y Energía, el consejero deberá responder a un «frente común» de PSOE, Nueva Canarias y VOX. La gestión de la emergencia energética se ha convertido en una patata caliente, especialmente tras el anuncio del buque de generación eléctrica para Gran Canaria, un proyecto que Alicia Vanoostende (PSOE) y Yone Xarach (NC) observan con lupa por sus costes y plazos. El reciente apagón en el norte de Lanzarote y La Graciosa a comienzos de este 2026 ha terminado de caldear los ánimos, sumando críticas por los vertidos fecales en Arrecife y el retraso en las ayudas a las renovables.
La Sanidad será otro de los grandes campos de batalla, con un protagonismo absoluto de Fuerteventura. El diputado nacionalista Mario Cabrera ha registrado una ofensiva sin precedentes de ocho preguntas que diseccionan las carencias de la isla: desde la falta de hemodiálisis en Costa Calma hasta la eterna espera por el tercer helicóptero del SUC. Mientras tanto, el portavoz de VOX, Nicasio Galván, elevará el tono sobre el colapso de las urgencias en los hospitales de referencia grancanarios (Insular y Negrín), vinculando la falta de recursos con el presupuesto «más alto de la historia» que, a su juicio, no llega al paciente.
Por su parte, la Consejería de Hacienda y Relaciones con la Unión Europea se enfrenta a un examen técnico de alta intensidad liderado por Manuel Hernández Cerezo (PSOE). El debate no será solo sobre números, sino sobre ideología económica: los socialistas exigen una evaluación real del impacto de las rebajas fiscales y cuestionan si el sistema tributario actual es más justo que hace dos años. A esto se suma la inquietud por el cumplimiento de la regla de gasto tras las advertencias de la AIReF y la incertidumbre sobre la futura renovación del AIEM, un tema que el PP sigue muy de cerca por su impacto directo en el bolsillo del consumidor canario, oficialmente.
El zafarrancho se completa con asuntos de Cultura y Acción Exterior que no por secundarios son menos espinosos. La parálisis en el desarrollo de la Ley del Sistema Público de Cultura y la preocupante situación de la biblioteca infantil en Santa Cruz de Tenerife se cruzarán con el debate geopolítico. En este último punto, VOX pedirá cuentas sobre la expansión de Marruecos sobre el Sáhara, un tema que siempre genera fricciones en la política canaria por sus implicaciones directas en la seguridad y la soberanía de las aguas del archipiélago.
Noticia escrita por Gara H. Vega. Editado y verificado por José L. Jiménez. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.














