En el tablero político de las Islas Canarias, la riqueza no es una cuestión de inventario, sino de distribución. Esta es la tesis que Sebastián Franquis, portavoz del PSOE, ha esgrimido como una enmienda a la totalidad contra el Gobierno de coalición (CC-PP) durante un Debate de la Nacionalidad 2026 que ha tornado en un duelo de narrativas macroeconómicas. «Canarias no es una comunidad pobre, sino mal gobernada», sentenció Franquis, en un dardo directo al corazón de la estrategia de Fernando Clavijo.
Para el líder de la oposición, la actual bonanza del archipiélago es un espejismo de gestión regional. Franquis sostiene que el avance de los indicadores canarios no es fruto de la autonomía, sino de la inercia de las políticas de Madrid: el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), la revalorización de las pensiones y el blindaje de los sueldos públicos. Según el análisis socialista, mientras el Estado central inyecta liquidez en la base de la pirámide social, el Ejecutivo autonómico se dedica a una «parálisis selectiva» que deja en el limbo 3.349 millones de euros presupuestados pero no ejecutados.
La crítica fiscal ha sido el otro gran pilar del ataque del PSOE, calificando la política de Clavijo de regresiva y subordinada a la agenda nacional del Partido Popular. Franquis denunció la pérdida de 140 millones de euros en recaudación tras la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones, una medida que, a su juicio, beneficia exclusivamente a las rentas altas mientras los servicios públicos esenciales muestran signos de fatiga estructural. «Se han priorizado los beneficios de unos pocos sobre el autogobierno que permite redistribuir la riqueza», subrayó el portavoz, vinculando este agujero fiscal con recortes de 637 millones en áreas críticas como infraestructuras educativas y el sector primario.
El frente de la vivienda y la sanidad completan este cuadro de «ineficacia» denunciado por el bloque socialista. Franquis acusó al Gobierno de agravar la crisis habitacional al rechazar moratorias y facilitar el trasvase de más de 33.800 viviendas al mercado turístico, un movimiento que describe como el desmantelamiento del mercado residencial para los canarios. Con una sanidad que tilda de «colapsada» y dependiente de derivaciones a la privada por valor de 300 millones, y una tasa de abandono escolar del 15,9% que lidera las tablas nacionales, el PSOE retrata una administración que, a pesar de manejar presupuestos récord, ha preferido aumentar un 178% la partida de propaganda antes que cumplir el objetivo del 5% del PIB en inversión educativa.














