
El Parlamento de Canarias dio luz verde este miércoles a la revisión del Régimen Económico y Fiscal (REF), un texto considerado clave para compensar los sobrecostes estructurales derivados de la insularidad y la lejanía, y que ahora incorpora ajustes orientados a la transición energética, el fortalecimiento del tejido productivo y la protección del poder adquisitivo de los hogares. La sesión estuvo marcada por un amplio consenso, aunque con matices sobre el alcance social y económico de la reforma.
Durante el debate, el diputado popular Fernando Enseñat defendió el carácter esencial del REF, recordando que “el REF no es un privilegio, es una herramienta que nos pone en igualdad de condiciones que el entorno peninsular”. Enseñat insistió en que la revisión aprobada hoy no introduce ventajas extraordinarias, sino que corrige desequilibrios históricos y permite a las empresas y ciudadanos del archipiélago competir en condiciones justas.
Desde Nueva Canarias, Esther González González subrayó el impacto humano de la reforma, apelando a que el REF no puede interpretarse solo como un marco técnico o contable. “No se trata solo de números, sino de mejorar la vida de muchas personas y crear un marco económico más sólido para Canarias”, afirmó. Para González, el éxito del REF debe medirse no solo por la inversión que atrae, sino por su capacidad para generar empleo estable, frenar la desigualdad y garantizar servicios públicos de calidad en todas las islas
El portavoz del Grupo Nacionalista Canario, José Miguel Barragán, centró su intervención en la dimensión estructural del modelo económico. “La desigualdad de oportunidades que sufre Canarias en este aspecto es evidente”, afirmó, defendiendo que el REF es “la herramienta que permite algo tan poderoso como vivir en igualdad de oportunidades”. Barragán insistió en que el nuevo texto debe tener “más presencia en las pymes y los autónomos”, y celebró que el Parlamento haya dado “un paso importante al plantear una reforma profunda”. Añadió que el REF debe ser una “herramienta para equilibrar” el crecimiento entre islas y sectores, y que el modelo aprobado hoy “es el REF de toda Canarias, uno que impulse la transición energética y proteja la economía”.
Con la aprobación de esta revisión, el Parlamento culmina un proceso de meses marcado por informes técnicos, comparecencias sectoriales y negociaciones entre grupos. La reforma incorpora medidas específicas para abaratar costes energéticos, mejorar la competitividad empresarial, apoyar la diversificación económica y reforzar la inversión pública en los territorios más frágiles del archipiélago. Para el Gobierno y los grupos que respaldaron el texto, el objetivo es claro: consolidar un REF adaptado al siglo XXI que no solo compense la lejanía, sino que garantice oportunidades reales para quienes viven en Canarias.














