El municipio de Santa Lucía de Tirajana ha dado por finalizado el plan de empleo denominado «Actividades de mejora del entorno de Santa Lucía», un programa de ocho meses de duración que ha empleado a 17 personas en situación de vulnerabilidad social con un presupuesto de 267.421 euros financiado por el Servicio Canario de Empleo y el Cabildo de Gran Canaria, con la colaboración del Ayuntamiento. Los trabajadores se dedicaron a la limpieza y acondicionamiento de caminos rurales en las medianías y la costa, actuaciones en barrancos, mejora paisajística y retirada de residuos y escombros, con una carga de trabajo extraordinaria provocada por los daños que la tormenta Therese dejó en el municipio.
El concejal de Sostenibilidad, Mario Bordón, valoró la eficacia del plan precisamente por haber operado en circunstancias excepcionales, con corrimientos de tierra y destrozos que exigieron intervenciones de emergencia más propias de protección civil que de un programa de empleo social. Detrás de las cifras hay un modelo de política pública que merece escrutinio: 267.421 euros para 17 personas durante ocho meses equivalen a algo más de 1.960 euros mensuales por trabajador en coste total, una cantidad que incluye materiales, seguros y gestión administrativa, lo que sitúa las retribuciones netas en niveles modestos. El plan cumple una doble función, dar empleo temporal a personas excluidas del mercado laboral ordinario y mantener un territorio extenso y accidentado, de 61 kilómetros cuadrados, que la administración ordinaria no tiene capacidad de atender con sus propios medios. Que un temporal bautizado con nombre propio haya convertido un programa de empleo en una brigada de emergencia dice tanto de la vulnerabilidad climática del sureste grancanario como de la fragilidad presupuestaria de los municipios que dependen de financiación supramunicipal para mantener limpios sus barrancos.














