
El Gobierno de Canarias ha desplegado una ambiciosa estrategia para garantizar el relevo generacional en el campo y el mar, sectores castigados por el envejecimiento de sus profesionales. A través de una respuesta parlamentaria, la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria ha detallado un paquete de ayudas directas que buscan atraer a jóvenes -y no tan jóvenes- de entre 18 y 40 años. El objetivo es transformar la actividad agraria y pesquera en una opción profesional atractiva, moderna y viable económicamente para las nuevas generaciones.
La medida estrella de este plan es una subvención directa que puede alcanzar los 100.000 euros por beneficiario para su instalación profesional. El sistema parte de una prima básica de 50.000 euros, que se incrementa significativamente si el proyecto apuesta por la producción ecológica o si genera empleo adicional mediante la contratación de personal. Para evitar la incertidumbre administrativa, el Ejecutivo se ha comprometido a ampliar el crédito de estas convocatorias tanto como sea necesario para atender todas las solicitudes que cumplan los requisitos.
En el sector ganadero, el impulso al relevo generacional se complementa con un esfuerzo por dignificar la profesión y dotarla de seguridad jurídica. El Gobierno trabaja en la aplicación de la Ley de la Cadena Alimentaria para asegurar precios justos, además de agilizar la legalización de explotaciones y simplificar los trámites mediante la administración electrónica. Estas medidas se refuerzan con ayudas a la modernización, donde los jóvenes que ya se han instalado cuentan con puntos adicionales para mejorar sus instalaciones tecnológicas.
La estrategia no se limita al apoyo económico, sino que apuesta fuertemente por la capacitación técnica a través de las Escuelas de Capacitación Agraria y los Institutos Marítimo-Pesqueros. La oferta formativa incluye desde ciclos de producción agroecológica y gestión forestal hasta titulaciones de alta especialización como operaciones subacuáticas o transporte marítimo. Estos cursos se han adaptado a la realidad del archipiélago con modalidades online y calendarios flexibles para facilitar el acceso a estudiantes de todas las islas.
El plan busca blindar el modelo de pesca artesanal canaria potenciando el asociacionismo y la profesionalización de los nuevos perfiles. Mediante enseñanzas regladas y cursos de capacitación profesional, como el de marinero pescador o patrón costero, se intenta paliar la ausencia de relevo en las cofradías. Con esta visión integral, que combina financiación directa, modernización de infraestructuras y formación de vanguardia, Canarias aspira a asegurar la soberanía alimentaria y la continuidad territorial de su sector primario.














