
El despliegue del Plan de Vivienda 2020-2025 en Canarias entra en su fase definitiva con un escenario lleno de luces y sombras. El informe oficial remitido al Parlamento en enero de 2026 muestra que, aunque la maquinaria de construcción está a pleno rendimiento en las islas capitalinas, el mapa de la vivienda pública ha sufrido mutaciones curiosas respecto a lo que se prometió inicialmente a los ayuntamientos.
El enigma de Yaiza y el recorte en Arrecife
Lo más llamativo del informe es el ‘tijeretazo’ en los proyectos de Lanzarote. El caso de Yaiza es paradigmático: de una previsión inicial de 226 viviendas, el proyecto actual en Playa Blanca se ha quedado en 126 unidades, todavía en fase de redacción. Es decir, cien familias han visto cómo sus expectativas se desvanecían en la mesa de dibujo. Algo similar ocurre en Arrecife, donde las 96 viviendas previstas se han transformado en un proyecto de apenas 46 inmuebles en la calle Triana, pendiente de licitación.
El ‘boom’ de Cuevas Blancas: de 90 a 226 viviendas
En el otro lado de la balanza encontramos a Santa Cruz de Tenerife. Si inicialmente se estimó una actuación de 90 viviendas para el municipio, la realidad de 2026 ha superado cualquier previsión: el proyecto de Cuevas Blancas ya tiene 226 viviendas en plena ejecución, convirtiéndose en la obra de mayor volumen de todo el programa actual. Este trasvase de recursos parece indicar una concentración de esfuerzos en las zonas de mayor presión demográfica.
Los municipios que estiran su presupuesto
Resulta curioso observar cómo los municipios turísticos del sur están logrando optimizar sus proyectos para rascar unas cuantas llaves más al plan original. San Miguel de Abona ha pasado de 76 a 90 viviendas (ya en licitación), mientras que Adeje ha logrado elevar sus 45 iniciales hasta las 51 unidades. En Fuerteventura, el proyecto de Corralejo (La Oliva) también ha crecido, pasando de 68 a 77 viviendas que ya se encuentran con las grúas en marcha.
Balance de 2026: ¿realidad o demora?
Aunque el Plan de Vivienda lleva por nombre ‘2020-2025’, la realidad administrativa dicta sus propios tiempos. A día de hoy, grandes bolsas de vivienda como las 130 de Tamaraceite Sur (Las Palmas de Gran Canaria) siguen «en ejecución», mientras que otras localidades como Puerto del Rosario (24 unidades en Rosa Vila) siguen atrapadas en la fase de «proyecto redactado, pendiente de licitación». El reto para el Ejecutivo en lo que queda de año será evitar que estos proyectos se conviertan en promesas eternas de papel.














