
Pilar Merino Troncoso, conocida por su paso por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias en la época en la que José Manuel Soria era líder regional del PP, ha construido una trayectoria profesional que mezcla política regional, retos legales y diplomacia económica internacional.
El 23 de octubre de 2010, el entonces presidente Paulino Rivero firmó su cese al frente de la Consejería de Agricultura, a petición propia, agradeciéndole los servicios prestados, como ocurre siempre. Merino, sin embargo, ya era conocida por haber encabezado una lista del PP en Garachico que no pudo concurrir a las elecciones municipales de 2007 debido a la Ley de Paridad. La decisión fue recurrida ante el Tribunal Constitucional y, tras la desestimación, los populares trasladaron la reclamación al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo, donde el caso sigue danzando.
En aquella época, Merino defendió que el recurso planteaba la defensa de un derecho fundamental: la participación democrática de ciudadanos impedidos de presentarse a unas elecciones locales por una regulación de género. “Esperamos un fallo favorable que restituya ese derecho”, afirmó.
Tras su paso por la política regional, Merino se incorporó al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, ocupando cargos en la Dirección Territorial y Provincial de Comercio en Santa Cruz de Tenerife. Más recientemente, su perfil ha virado hacia la diplomacia económica: figura ahora como consejera económico-comercial en la misión de España en Roma, con competencias en Malta y San Marino, que es más pequeño de Vilaflor pero es un Estado. En esta posición, Merino articula la presencia española en Italia en sectores estratégicos como agroalimentario, turismo e innovación tecnológica.
El tránsito de Merino desde la gestión agrícola regional a la diplomacia económica internacional ejemplifica cómo profesionales con experiencia en la administración autonómica pueden trasladar su conocimiento técnico a la proyección exterior del Estado. Su conocimiento del sector agroalimentario canario y su experiencia en políticas públicas le permiten ahora asesorar sobre oportunidades comerciales y facilitar la cooperación empresarial hispano-italiana.
Un perfil que sigue conectado con Canarias
A pesar de su traslado a Roma, Pilar Merino mantiene un vínculo estrecho con los asuntos canarios, especialmente en lo relacionado con el sector agroalimentario y la pesca. Su carrera refleja la intersección entre política, administración y diplomacia económica, un camino cada vez más frecuente entre exconsejeros regionales que buscan internacionalizar su experiencia. En un contexto en el que España busca reforzar la presencia de sus exportaciones y atraer inversión extranjera, la trayectoria de Merino muestra cómo la experiencia local puede convertirse en un activo estratégico en escenarios internacionales.














