
Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) defendió este viernes en el Pleno extraordinario del Parlamento una posición firme, responsable y unitaria ante el nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP) de la Unión Europea 2028-2034, alertando de los riesgos que entraña para Canarias y reclamando una presencia política más activa y eficaz en Bruselas.
La diputada del grupo nacionalista progresista Esther González subrayó la necesidad de unidad política, exigencia institucional y autocrítica en la gestión, como pilares para garantizar que las singularidades del Archipiélago como Región Ultraperiférica (RUP) sean respetadas y reforzadas en el nuevo escenario presupuestario europeo.
Durante el debate de las propuestas de resolución a la comunicación del Gobierno, González advirtió de que el contexto europeo es «mucho más exigente y complejo» que en anteriores periodos financieros, marcado por un giro hacia la simplificación administrativa, la concentración de fondos y la recentralización de políticas, lo que obliga -dijo- a defender con claridad enfoques diferenciados para las RUP.
La parlamentaria valoró positivamente que la estrategia del Ejecutivo canario se sitúe “desde la propuesta y no desde la resignación”, centrada en la defensa del estatus RUP y de sus instrumentos específicos, recordando que el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la UE sigue plenamente vigente, incluso en un contexto europeo dominado por la seguridad, la defensa y el control del gasto.
González respaldó el refuerzo de las políticas destinadas a compensar las desventajas estructurales del Archipiélago, especialmente en ámbitos como la cohesión, la conectividad, el empleo, la transición energética adaptada, la innovación y la diversificación económica, advirtiendo de que Canarias no puede quedar diluida en programas pensados para realidades continentales muy distintas a la insular.
Defensa del POSEI y del sector primario
La diputada nacionalista hizo una mención expresa al POSEI, defendiendo que su fortalecimiento es clave para la supervivencia del sector primario y del medio rural canario. Aunque la referencia a duplicar su dotación se interpreta como un gesto político ambicioso, González llamó a combinar “firmeza y prudencia” en unas negociaciones marcadas por una fuerte presión presupuestaria.
En esta línea, insistió en que la defensa del estatus RUP no puede depender de una mayoría coyuntural ni de un solo gobierno, sino de una posición política sólida, coherente y compartida. “Solo desde la unidad política podremos tener una voz fuerte y respetada en Bruselas”, afirmó.
Autocrítica y reproche a Vox
González reclamó además una coordinación firme del Estado con Francia y Portugal, al tiempo que lanzó una autocrítica directa al Ejecutivo canario por el recorte del 7,5% en el presupuesto de la Oficina Canaria en Bruselas entre 2024 y 2026, así como por la decisión de no cubrir la plaza de experto nacional destacado en la Unidad RUP de la Comisión Europea, lo que, a su juicio, debilita la capacidad de influencia del Archipiélago. La diputada fue especialmente dura con Vox, único grupo que rechazó la unidad, acusándoles de despreciar la ultraperiferia y confundir “ignorancia con soberbia”, al desmarcarse del consenso parlamentario.
Más Europa para Canarias
En la defensa de la propuesta de resolución conjunta, salvo Vox, González destacó que el texto aprobado marca un mandato político inequívoco al Gobierno para negociar, exigir y pelear en defensa de los instrumentos que compensan la lejanía, la insularidad y los sobrecostes estructurales de Canarias. “Nueva Canarias respalda este acuerdo porque defiende algo muy sencillo: más Europa para Canarias, más justicia territorial y ni un solo paso atrás”, subrayó.
NC-BC demanda además una respuesta europea específica a la presión migratoria que soporta el Archipiélago como frontera sur, así como fondos adicionales para el sector pesquero, más allá del FEMPA, que permitan cubrir los sobrecostes derivados de la ultraperiferia y garantizar la viabilidad del sector.














