El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, recibió el 20 de abril en la sede de su Consejería en Gran Canaria al ministro de Equipamiento y Transportes de Mauritania, Ely Ould El Veirik, acompañado de una nutrida delegación que incluía al director general de Mauritania Airlines, Ahmed Salem Mohamed Vall Ammi, y al director de Estudios, Programación y Cooperación, Mohamed El Moctar Cheikh. La reunión, que contó con la presencia del director general de Relaciones con África, Luis Padilla Macabeo, y de la delegada de FUCAEX en Nouakchott, Ana Ortiz de Lanzagorta, abordó cuatro áreas de cooperación: mejora de la conectividad aérea, colaboración en infraestructuras viarias, intercambio de conocimiento en transporte público y formación de profesionales del sector.
El acto más tangible de la jornada se produjo en la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, donde el director-gerente de Metrotenerife, Pedro Ribeiro, y el propio ministro El Veirik firmaron un Memorando de Entendimiento para la prestación de asistencia técnica y asesoramiento especializado en el sector ferroviario mauritano. El acuerdo, enmarcado en el programa europeo Interreg MAC Africantech y cofinanciado por el Cabildo de Tenerife, contempla la realización de estudios técnicos, propuestas metodológicas, apoyo en la búsqueda de financiación española y europea y la creación de un Comité de Seguimiento con reuniones periódicas. Lo que podría leerse como una nota de protocolo diplomático esconde una operación de mayor calado: una empresa pública canaria de transporte urbano, nacida para gestionar un tranvía de 12,5 kilómetros en una ciudad de 200.000 habitantes, se convierte en consultora ferroviaria para un país del Sahel con 700 kilómetros de vía férrea heredada de la época colonial francesa. El salto de escala es tan ambicioso como revelador de la estrategia del Gobierno canario de convertir el archipiélago en plataforma de exportación de servicios técnicos hacia África occidental, un mercado donde la proximidad geográfica de 450 kilómetros puede competir con la experiencia de las grandes ingenierías europeas.

@RevistaViaLibre/X














