
Canarias cerrará el año como la comunidad autónoma con mayor crecimiento económico del país, liderando el aumento del PIB per cápita y registrando la mayor caída del paro a nivel nacional. Un balance que sitúa al Archipiélago en su mejor momento económico desde antes de la crisis financiera de 2007-2008 y que ha sido esgrimido por el Gobierno autonómico como aval de su política económica en el debate público y parlamentario.
El vicepresidente y consejero de Economía, Industria, Comercio y Autónomos, Manuel Domínguez, defendió que estos indicadores “demuestran que Canarias está en la senda correcta para avanzar hacia la diversificación económica”, apoyándose en sectores de mayor valor añadido y en el impulso del Régimen Económico y Fiscal (REF). A su juicio, las políticas centradas en la creación de empleo, el respaldo al trabajador autónomo y la modernización del tejido productivo “han dado sus frutos”.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) respaldan este diagnóstico. La Contabilidad Regional de España mantiene para 2024 un crecimiento del 4,4% del PIB canario, al tiempo que revisa al alza el dato de 2023 hasta el 4,1%. De cara al futuro inmediato, el Ejecutivo autonómico prevé una desaceleración moderada, con un crecimiento del 2,9% en 2025 y del 1,9% en 2026, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional, el aumento del proteccionismo y la falta de Presupuestos Generales del Estado.
Turismo y construcción, motores del crecimiento
El dinamismo de la economía canaria continúa apoyándose en el turismo, que mantiene cifras históricas. Hasta octubre de 2025, el Archipiélago recibió 15,1 millones de turistas, un 4,4% más que en el mismo periodo del año anterior, con previsión de cerrar el ejercicio por encima de los 18 millones de visitantes. El gasto turístico alcanzó los 16.741 millones de euros en los tres primeros trimestres del año, superando ampliamente los niveles previos a la pandemia, mientras que la rentabilidad del sector se sitúa cerca del 82%, en máximos históricos.
Junto al turismo, destaca la recuperación del sector de la construcción, impulsado tanto por la obra pública como por la privada. La licitación oficial creció un 43% hasta octubre de 2025 y los visados de obra nueva aumentaron un 20%, reflejando una reactivación sostenida de la inversión.
Récord de empleo y descenso del paro
El buen comportamiento económico se ha trasladado al mercado laboral. Canarias alcanzó en noviembre un máximo histórico de afiliación a la Seguridad Social, con cerca de 965.000 personas afiliadas, lo que supone un crecimiento anual del 2,96%. Paralelamente, el paro registrado descendió por debajo de las 147.000 personas, el nivel más bajo para un mes de noviembre desde 2007. Según la EPA, la tasa de paro se situó en el 13,8% en los tres primeros trimestres de 2025, el mejor dato en casi dos décadas.
Este contexto ha favorecido también el crecimiento del consumo privado, apoyado en la mejora del empleo y en la moderación de los costes hipotecarios. El índice de comercio al por menor creció un 4,2% hasta octubre, alcanzando su nivel más alto desde que existe la serie histórica.
Inflación contenida y cuentas públicas saneadas
En materia de precios, Canarias se ha situado entre las comunidades con menor inflación. La tasa media acumulada hasta noviembre fue del 2,0%, frente al 2,8% del año anterior, y la inflación subyacente se mantuvo igualmente contenida, con especial moderación en los alimentos y bebidas no alcohólicas.
El dinamismo económico también se refleja en la creación de empresas y en el trabajo autónomo. Hasta octubre se constituyeron 3.177 sociedades mercantiles netas, el mejor dato desde 2008, mientras que el número de autónomos alcanzó en noviembre un máximo histórico de 146.812 personas. A ello se suma el aumento de la inversión extranjera, que superó los 193 millones de euros en el primer semestre de 2025.
Todo ello se produce, además, en un contexto de solvencia financiera. Canarias presenta una de las ratios de deuda sobre PIB más bajas del país, con un 10,8%, muy por debajo de la media autonómica. Un argumento que el Ejecutivo regional utiliza para reforzar su posición en el debate parlamentario sobre crecimiento, sostenibilidad y capacidad de afrontar los retos económicos de los próximos años.














