
El Parlamento de Canarias ha admitido a trámite una proposición no de ley del Grupo Socialista Canario que busca priorizar la captación y el apoyo a aerolíneas tradicionales —también conocidas como “legacy airlines”— como estrategia para incrementar el turismo de calidad en el archipiélago. La medida responde a un fenómeno creciente: entre 2015 y 2025, las aerolíneas low cost han pasado de representar alrededor del 45% del tráfico aéreo a casi el 60%, elevando el volumen de visitantes pero con un gasto medio por turista significativamente menor.
Según datos recientes del Gobierno de Canarias, los turistas que llegan mediante aerolíneas de bajo coste gastan en destino menos de 38 euros diarios, mientras que quienes utilizan aerolíneas tradicionales superan los 50 euros diarios, lo que supone un incremento del 32%. Manteniendo una estancia media de siete días, el gasto total por turista se eleva de 266 a 350 euros. Esta diferencia, trasladada a decenas de miles de visitantes, puede traducirse en varios millones de euros adicionales en ingresos directos para la economía local, sin contar los efectos multiplicadores en hostelería, transporte, ocio y comercio.
El impulso de aerolíneas tradicionales no solo tiene un efecto económico, sino que refuerza la estabilidad del mercado turístico canario. La dependencia de low cost implica volatilidad en rutas y tarifas, lo que puede afectar la planificación aeroportuaria y la capacidad hotelera. Por el contrario, las aerolíneas legacy ofrecen un tráfico más estable, con menor riesgo de cancelaciones masivas y con un servicio de mayor calidad, lo que también contribuye a mejorar la percepción del archipiélago como destino premium.
Además, esta estrategia puede consolidar la imagen internacional de Canarias, posicionándola en circuitos selectivos y atrayendo turistas con mayor poder adquisitivo. El turismo de calidad facilita inversiones en infraestructuras aeroportuarias y servicios asociados, generando un retorno tangible a medio y largo plazo. También mejora la experiencia del pasajero, reduciendo incidencias y quejas, que se han mostrado más frecuentes en aerolíneas de bajo coste, y refuerza la confianza de los visitantes en el destino.
En términos prácticos, si se lograra atraer incluso un 30% de la cuota de turistas que hoy utilizan low cost hacia aerolíneas tradicionales, Canarias podría incrementar en más de cinco millones de euros anuales el gasto directo en destino, con efectos multiplicadores en toda la economía insular. Esta aproximación estratégica permite equilibrar volumen y rentabilidad, asegurando estabilidad operativa, mayor gasto por visitante y consolidación de la marca turística.
La proposición insta al Gobierno de Canarias a diseñar políticas activas de captación de conectividad aérea de calidad, alineadas con los objetivos del Plan Estratégico Canarias Destino 2025-2027, que busca incrementar el gasto turístico por visitante y mejorar la distribución de los beneficios en todo el archipiélago. Su debate en el Parlamento podría marcar un cambio de rumbo hacia un modelo turístico más selectivo, sostenible y rentable para Canarias.













