
Volar en Canarias está dejando de ser un derecho para convertirse -aún más- en un negocio redondo… pero no para el pasajero -por si alguien lo duda-. Mientras AENA intenta imponer una subida de tarifas, el Parlamento de Canarias ha dicho ‘basta’ con la resolución PNLP-0313. La estrategia es de manual: el gestor aeroportuario sube el precio de usar la pista y las aerolíneas lo aprovechan para inflar el billete final, escudándose en los ‘costes operativos. El Parlamento exige que se cumpla el Estatuto de Autonomía para que el cielo canario deje de ser la caja registradora de Madrid.
Cifras de escándalo: beneficios récord con el dinero de las islas
Detrás de las quejas por las tasas no hay una crisis, sino una voracidad recaudatoria que los datos oficiales de 2024 -en un mes tendremos los datos de 2025, que difícilmente serán inferiores- dejan al descubierto:
- AENA (récord histórico): el gestor cerró el ejercicio con un beneficio neto de 1.631 millones de euros, un 80% más que el año anterior. Es la cifra más alta de su historia, lo que hace que su insistencia en subir tasas parezca, a ojos del Parlamento, un «atraco» injustificado.
- Canarias, la gallina de los huevos de oro: Los aeropuertos del archipiélago movieron la cifra récord de 51,7 millones de pasajeros en un solo año. Somos el mercado más rentable y cautivo: aquí no se elige el avión por gusto, sino por necesidad.
- Aerolíneas en racha: Mientras protestan por las tasas, gigantes como Ryanair reportaron beneficios globales de 1.920 millones de euros, e Iberia Express o Binter siguen batiendo sus propios récords de pasajeros en las islas.
- El negocio del 75%: Las compañías operan con una red de seguridad envidiable: el Estado les garantiza el ingreso de cientos de millones de euros anuales a través de la subvención al residente, convirtiendo las rutas canarias en un valor seguro y ultra rentable.
La conclusión de la Cámara regional es clara: quien genera el dinero debe decidir sobre él. El artículo 161 del Estatuto de Autonomía es la llave para que Canarias gestione sus propios aeropuertos y evite que los beneficios récord de AENA sirvan para pagar dividendos en bolsa mientras los canarios pagan billetes cada vez más caros.














