La Agencia Estatal de Administración Tributaria confirmó el 3 de mayo de 2026 lo que muchos consumidores canarios temían y algunos comerciantes locales celebraban en silencio: el nuevo arancel aduanero de 3 euros por artículo aprobado por la Unión Europea para envíos de comercio electrónico con valor inferior a 150 euros procedentes de terceros países se aplicará íntegramente en Canarias a partir del 1 de julio de 2026. La medida, bautizada extraoficialmente como la «tasa Shein», afecta de lleno a las plataformas chinas Shein, Temu y AliExpress, que dominan el comercio electrónico transfronterizo en el archipiélago, y se fundamenta en que Canarias forma parte del Territorio Aduanero de la Unión, pese a su exclusión del ámbito de aplicación del IVA armonizado y del régimen de accisas comunitario. El arancel se calcula por artículo con distinta partida arancelaria, de modo que un pedido de dos fundas de móvil y un cargador genera un recargo de 6 euros, no de 3, una mecánica que penaliza exponencialmente las compras múltiples de productos de bajo coste, precisamente el patrón de consumo mayoritario en estas plataformas.
El contexto regulatorio es revelador. En 2024, más de 4.600 millones de paquetes pequeños entraron en la Unión Europea, de los cuales el 91% procedía de China. La exención arancelaria para envíos inferiores a 150 euros, diseñada en una época en que el comercio electrónico transfronterizo era marginal, se había convertido en una autopista fiscal que permitía a los fabricantes chinos competir con ventaja estructural frente al comercio europeo. La Comisión Europea presenta el arancel como una medida de nivelación competitiva, pero su carácter temporal, vigente hasta la puesta en marcha del Centro de Datos Aduaneros de la UE prevista para 2028, sugiere que se trata más de un parche recaudatorio que de una reforma estructural del marco aduanero. En Canarias, donde el Régimen Económico y Fiscal otorga históricamente un tratamiento diferenciado a las importaciones y donde muchos consumidores recurren a plataformas asiáticas precisamente para sortear los precios inflados del comercio local, el impacto será asimétrico: un artículo de 2 euros comprado en Temu pasará a costar 5 euros, un incremento del 150% que convierte la ganga en absurdo.















