
¿Te imaginas a los guanches en el Cenobio de Valerón en Guía pagando IBI? En los despachos de Bruselas, Canarias suele presentarse como un éxito turístico y un laboratorio de energías renovables. Sin embargo, la realidad que ha denunciado esta semana Luis Campos, secretario general de Nueva Canarias-BC, dibuja un paisaje social mucho más sombrío: un retroceso a condiciones de vida «predemocráticas». La denuncia no es solo una crítica a la gestión presupuestaria, sino un grito de alerta sobre la quiebra de la convivencia en la frontera sur de Europa.
Un regreso al pasado
El análisis de Campos es devastador por su carga simbólica y real. El líder nacionalista, que sabe de la existencia de Cuevas en Temisas, ha denunciado que miles de canarios se ven obligados a habitar en coches, furgonetas, caravanas y cuevas. Este fenómeno, que la generación de los 80 y 90 creía haber erradicado, ha regresado con fuerza. No se trata de una elección de estilo de vida nómada, sino de una«exclusión residencial» forzada por un mercado que ha expulsado no solo a los más vulnerables, sino también a las clases medias y a la juventud.
El «fracaso absoluto» del Gobierno de Clavijo
Para Nueva Canarias, la responsabilidad tiene nombres y apellidos. Luis Campos sitúa al presidente Fernando Clavijo en el centro de una emergencia habitacional que, según sus palabras, es la peor de las últimas cuatro décadas. La crítica de NC-BC apunta a un modelo que ha favorecido a los grandes tenedores y especuladores mediante decretos aprobados «a espaldas del Parlamento», dejando desprotegida a la mayoría social que hoy ve cómo el acceso a un techo se convierte en un lujo prohibitivo.
Lo que más preocupa en el ámbito de la política social es la «omisión deliberada» de herramientas que ya funcionan en otras regiones europeas. Desde NC-BC se reprocha al Ejecutivo de CC y PP el rechazo sistemático a propuestas clave:
- La moratoria al alquiler vacacional: para frenar la canibalización de los barrios.
- Zonas tensionadas: la negativa a aplicar la ley estatal para topar precios.
- Plan de Alquiler Seguro: una medida para movilizar las más de 211.000 viviendas vacías que existen en las islas.
El riesgo de una fractura social irreversible
La vivienda es el eje sobre el que pivota la estabilidad de cualquier sociedad democrática. Cuando la población percibe que el Gobierno legisla para «quienes más tienen», mientras las familias se ven empujadas a la infravivienda, la cohesión social -ese pilar que la Unión Europea financia con miles de millones de euros- se desmorona.
Canarias se enfrenta hoy a un cambio de ciclo donde la vivienda ha pasado de ser un problema sectorial a ser la principal amenaza para el bienestar social. Si el Gobierno de Clavijo no da un «giro radical», la emergencia habitacional podría derivar en una crisis de gobernabilidad en un archipiélago que ya siente que su modelo de éxito turístico no llega a las puertas de sus casas, ni mucho menos a las cuevas y coches donde hoy duermen sus ciudadanos.
Noticia escrita por Pedro Marrero. Editado y verificado por Gara Vega. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.














