El nuevo presidente del TSJC promete defender la independencia judicial, colaborar con las administraciones y escuchar a quienes trabajan y acuden a los tribunales.
Juan Avello Formoso ha tomado posesión este jueves como nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias con un discurso en el que presenta el cargo como «una llamada al deber y al compromiso» y no como un reconocimiento personal.
Durante el acto celebrado en Las Palmas de Gran Canaria, Avello estructura su intervención en torno a cuatro compromisos: la ciudadanía canaria, la independencia del Poder Judicial, las personas que trabajan en la Administración de Justicia y los profesionales que colaboran diariamente con los tribunales.
Las personas frente a las estadísticas
El nuevo presidente reconoce que recibe un TSJC «más moderno y mejor organizado» y agradece el trabajo desarrollado por su antecesor, Juan Luis Lorenzo Bragado. A partir de esa base, plantea que la modernización no debe reducir la Justicia a datos de pendencia, módulos, tasas de eficiencia o procesos de automatización.
«Aspiro a que la próxima gran revolución en la Justicia sea volver a poner en el centro de todo a las personas», afirma Avello, quien recuerda que los tribunales trabajan con ciudadanos que esperan respuestas para problemas que afectan directamente a sus derechos y a sus vidas.
El magistrado ofrece colaboración a la Administración autonómica y sostiene que todas las instituciones deben compartir el objetivo de mejorar el servicio público. «Invertir en Justicia es invertir en libertad y en progreso económico», señala.
Independencia y condiciones de trabajo
Avello define la independencia judicial como una garantía para proteger los derechos y libertades de la ciudadanía, y no como un privilegio de jueces y magistrados.
El presidente del TSJC promete defender «con serenidad, pero también con firmeza» la autonomía del Poder Judicial, el respeto a las resoluciones judiciales y la dignidad de quienes ejercen la función jurisdiccional.
También vincula la calidad del servicio con las condiciones en las que trabajan jueces, fiscales, letrados de la Administración de Justicia, forenses, funcionarios, equipos técnicos y personal de apoyo. A su juicio, mejorar esas condiciones significa garantizar una tutela judicial más eficaz.
Avello dirige su último compromiso a abogados, procuradores y graduados sociales, a quienes ofrece escucha, diálogo y colaboración. «La Justicia está llamada a escuchar y está obligada a explicarse», concluye.














