
La masonería sigue rodeada de una persistente leyenda negra que la presenta como un poder oscuro que mueve los hilos del mundo en la sombra. Un imaginario que se alimenta de teorías conspirativas y del desconocimiento, y que fue analizado en profundidad en el podcast Zona Matos, dirigido por el diputado del Grupo Parlamentario Socialista Gustavo Matos, en una conversación con Florentino Guzmán, concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y conocedor de la historia y el funcionamiento de la masonería.
Durante la entrevista, Guzmán sitúa el origen de esta visión fantasiosa en los países que padecieron regímenes autoritarios. “La masonería fue una de las instituciones perseguidas porque eran espacios de libres pensadores, de libres enseñantes, donde se daba opinión y se creaba opinión”, explica en el programa conducido por Matos. En ese contexto, añade, cualquier organización que fomentara el pensamiento crítico era vista como un enemigo interno.
El caso español ocupa un lugar central en la conversación de Zona Matos. Guzmán recuerda que la represión franquista fue especialmente dura y simbólica. “El primer decreto que firma Franco tras ganar la Guerra Civil es el decreto de persecución de la masonería”, señala, subrayando que el régimen no solo actuó contra los masones, sino también contra comunistas, socialistas, anarquistas y cualquier corriente ideológica contraria al nuevo orden.
Franco y la masonería: entre el mito y la historia
Uno de los momentos más llamativos del diálogo con Gustavo Matos llega cuando se aborda la recurrente pregunta sobre si Franco quiso ser masón. Guzmán distingue entre hechos constatados y rumores. “Sabemos que parte de su familia era masónica, su padre y uno de sus hermanos”, afirma. En cuanto al dictador, existe la versión de que habría intentado ingresar en una logia en Marruecos, en Larache, y fue rechazado, aunque aclara que no hay pruebas documentales, en parte porque muchos archivos fueron destruidos durante la persecución.
El sentido real de los símbolos masónicos
En el podcast Zona Matos también se desmonta otro de los grandes tópicos: el uso de símbolos como el compás, la regla o la plomada. Guzmán explica que estos elementos proceden de los masones operativos, los antiguos constructores, y tienen un significado esencialmente simbólico y ético. “Son herramientas de construcción que usamos como metáfora personal”, señala.
La masonería, explica, parte de la idea de la “piedra bruta” que debe ser pulida. “Nosotros somos nuestra propia catedral, que tenemos que ir trabajando piedra a piedra para encajar mejor y ser mejores personas”, resume Guzmán, alejando estos símbolos de cualquier interpretación conspirativa.
De la clandestinidad al malentendido permanente
La entrevista en Zona Matos traza así un recorrido histórico que conecta persecución, clandestinidad y desinformación. Según Guzmán, el problema de la masonería no ha sido tanto el secreto como el miedo al pensamiento libre que despertó en los regímenes autoritarios. Una conversación que, bajo la conducción de Gustavo Matos, busca aportar contexto y desmontar prejuicios que siguen muy presentes en el debate público.














