
La Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Canarias para 2026 incorpora un nuevo bloque de medidas fiscales con un claro objetivo sanitario: prevenir enfermedades, fomentar hábitos de consumo más saludables y reducir a medio plazo el coste del sistema público de salud. Un enfoque que ya ha comenzado a generar debate en el Parlamento de Canarias, donde la fiscalidad ligada a la salud pública suele situarse en el cruce entre la política social, la recaudación y la protección del consumidor.
Entre las principales novedades destaca el incremento de la tributación de las bebidas energéticas y la revisión del gravamen aplicable a las bebidas refrescantes con azúcares añadidos, que pasa a graduarse en función de los gramos de azúcar por producto. El Gobierno defiende que este diseño introduce un criterio de proporcionalidad sanitaria, alineando la carga fiscal con el impacto potencial sobre la salud.
En sede parlamentaria, este tipo de medidas ha sido objeto de debate recurrente, especialmente en relación con el aumento de la obesidad infantil y las enfermedades asociadas al consumo excesivo de azúcar. El Ejecutivo sostiene que la fiscalidad puede actuar como un instrumento de prevención, mientras que algunos grupos reclaman evaluaciones periódicas para comprobar si el cambio de precios modifica realmente los hábitos de consumo.
Tipo cero para material sanitario esencial
En paralelo al aumento de la tributación de determinados productos, los presupuestos introducen medidas de alivio fiscal en el ámbito sanitario. Se amplía el listado de aparatos sanitarios cuya entrega o importación tributa al tipo cero, incorporando camas médicas, electromédicas u hospitalarias.
Esta decisión ha sido valorada positivamente en el ámbito parlamentario, al entenderse como un refuerzo indirecto del sistema sanitario, especialmente en un contexto de envejecimiento poblacional y presión creciente sobre la red hospitalaria. El Gobierno defiende que la reducción de costes en equipamiento sanitario tiene un impacto directo en la eficiencia del gasto público.
Apoyo al sector ganadero y ajustes técnicos
Los presupuestos de 2026 también prorrogan el tipo cero para la entrega o importación de determinados bienes destinados a la actividad ganadera, una medida que busca amortiguar los costes de producción en un sector especialmente expuesto a la volatilidad de precios.
Además, se introducen modificaciones de carácter técnico en la aplicación del tributo, con el objetivo de clarificar su interpretación y mejorar la seguridad jurídica. Un aspecto menos visible, pero relevante, que suele ser demandado por los operadores económicos en las comparecencias parlamentarias previas a la aprobación de las cuentas.
Tabaco y nuevos productos: convergencia europea
Otro de los ejes del ajuste fiscal se centra en el impuesto sobre las labores del tabaco. Los presupuestos contemplan incrementos moderados en los tipos de gravamen de los cigarrillos y del tabaco calentado, con el objetivo de acercar progresivamente la tributación canaria a la existente en el resto del territorio nacional y de la Unión Europea.
Asimismo, se reforma la tributación de los líquidos para cigarrillos electrónicos, que pasará a calcularse en función de los miligramos de nicotina por mililitro, y la de las bolsas de nicotina, que abandonan el sistema ‘ad valorem’ para adoptar un tipo específico según el peso del producto. Este cambio alinea a Canarias con los países europeos que ya gravan estos productos bajo criterios similares.
Un debate abierto entre salud pública y fiscalidad
Estas medidas refuerzan una tendencia que el Parlamento de Canarias ha abordado en distintas legislaturas: utilizar la fiscalidad no solo como herramienta recaudatoria, sino como instrumento de política sanitaria. El Gobierno defiende que el impacto en ingresos será secundario frente al objetivo de reducir enfermedades prevenibles y contener el gasto sanitario futuro.
La tramitación parlamentaria determinará ahora si este enfoque logra un respaldo suficiente o si, como en ocasiones anteriores, surgen dudas sobre su impacto social y económico. Lo que parece claro es que los Presupuestos de Canarias 2026 consolidan una fiscalidad cada vez más orientada a la prevención y a la convergencia con los estándares europeos.














