Si Hipólito Suárez, consejero de Educación del Gobierno de Canarias, pensó que con la bajada de las temperaturas el problema de la climatización de los colegios iba a quedar en el olvido, se equivocaba. La Federación Canaria de Municipios (FECAM) ha vuelto a poner el asunto sobre la mesa y reclama al Ejecutivo autonómico inversiones para climatizar los centros educativos.
La presidenta de la FECAM y alcaldesa de Candelaria, María Concepción Brito, fue directa: “no se puede mantener algo que no existe”. Los ayuntamientos tienen competencias sobre el mantenimiento de los colegios, pero no pueden hacerse cargo de unos sistemas de climatización que muchos centros sencillamente no tienen.

La reclamación llega después de que Educación enviara a casa a cerca de 53.000 alumnos de Fuerteventura y nueve municipios de Gran Canaria durante el último episodio de altas temperaturas. La Consejería defendió entonces la medida por prudencia, pero el episodio dejó al descubierto un problema que sigue sin resolverse.
Días después, el propio departamento de Hipólito Suárez reconoció que no sabe cuántos colegios e institutos de Canarias cuentan con aire acondicionado, porque no dispone de un registro autonómico de esos equipos.
Ese desconocimiento convive con un plan de adaptación al calor dotado con 30,8 millones de euros y con 700.000 euros reservados para sistemas de refrigeración, una línea que seguía limitada a experiencias piloto en unos pocos centros.
La FECAM vuelve ahora a apretar donde más duele: no pide protocolos para mandar al alumnado a casa cuando aprieta el calor, sino inversiones para que los centros puedan seguir funcionando en condiciones adecuadas.
El interés superior del menor vuelve a escena
El debate tampoco es solo técnico. La legislación obliga a que el interés superior del menor sea tenido en cuenta de forma prioritaria en las decisiones públicas que le afectan.
La salida de 53.000 alumnos de las aulas, la falta de un registro sobre climatización y la lentitud de las medidas previstas vuelven a colocar ese principio en el centro de la discusión.
Los municipios reclaman que el Gobierno haga primero un estudio de necesidades reales y, a partir de ahí, acometa las inversiones necesarias para instalar sistemas de climatización donde hagan falta.
El FDCAN tampoco convence a los ayuntamientos
La reunión de la FECAM no se limitó a Educación.
La federación ha presentado alegaciones al borrador del Fondo de Desarrollo de Canarias (FDCAN) y reclama que los ayuntamientos reciban al menos el 40% de la financiación.
Brito advirtió de que ese porcentaje todavía no está garantizado y espera una reunión con Presidencia para intentar cerrar un acuerdo junto a los cabildos.
La FECAM quiere que ese reparto siga un criterio similar al aplicado en el Bloque de Financiación Canario y considera que los municipios necesitan una participación mínima asegurada para sostener servicios y proyectos locales.
Los PFAE siguen pendientes de personal
Otro de los asuntos tratados fueron los Programas de Formación en Alternancia con el Empleo (PFAE).
La FECAM trabaja con el Servicio Canario de Empleo para agilizar la contratación del personal directivo y docente necesario para ponerlos en marcha cuanto antes.
Los ayuntamientos quieren evitar que la falta de personal retrase unos programas destinados a combinar formación y experiencia laboral.
Las playas, sin una regulación clara
La federación mantiene además abierto otro frente con el Gobierno de Canarias: la regulación de los servicios de seguridad, salvamento y socorrismo en las playas.
Los municipios llevan tiempo reclamando un marco normativo claro que determine qué obligaciones debe asumir cada ayuntamiento y con qué medios.
Brito anunció que intensificarán las reclamaciones ante la falta de una regulación específica que, a juicio de la FECAM, deja a los municipios en una situación de inseguridad jurídica.
La climatización escolar queda, sin embargo, como el mensaje más incómodo de la reunión: los ayuntamientos aceptan mantener los colegios, pero recuerdan a Hipólito Suárez que no pueden mantener unos sistemas que Educación todavía no ha instalado.














