
La deuda pública de Canarias volvió a crecer durante el segundo trimestre de 2025, situándose en 6.764 millones de euros, lo que equivale al 11,4% del PIB regional y supone un aumento de casi 380 millones respecto al trimestre anterior. En términos per cápita, la deuda asciende a 2.990 euros por habitante, frente a los 2.828 del primer trimestre del año.
Este repunte rompe con la ligera senda descendente observada desde 2022, cuando el endeudamiento del Archipiélago se mantenía estable en torno a los 6.400 millones de euros. En 2024, la deuda cerró en 6.569 millones (11,4% del PIB), con un nivel similar al registrado en 2023, cuando representaba el 12% del PIB.
El mayor peso del endeudamiento sigue concentrado en los préstamos con bancos españoles, que alcanzan los 4.619 millones de euros, seguidos por la deuda en bonos (1.006 millones) y las obligaciones con el Estado central (1.126 millones). Las operaciones con bancos extranjeros se reducen a 14 millones, mientras que no existen registros de deuda con asociaciones público-privadas (APPs).
En comparación con los años de pandemia, la posición financiera de Canarias ha mejorado. En 2020 la deuda alcanzó el 17,1% del PIB, con una fuerte dependencia del Estado (2.961 millones). Desde entonces, el Archipiélago ha logrado reducir en casi seis puntos su ratio deuda/PIB, aunque el endeudamiento total vuelve a crecer en 2025, impulsado por un aumento de la financiación bancaria y la emisión de bonos.














