La Feria del Libro de Santa Cruz recupera hoy un pulso esencial de la cultura local: la presentación de dos publicaciones promovidas por el Centro de la Cultura Popular Canaria. En el espacio del parque García Sanabria, el periodista y escritor Carmelo Rivero acercará al público su poemario Como miran los mares, acompañado de una edición que incluye ilustraciones de Juan Luis Calero. La cita, prevista para media mañana, completa un programa que busca poner en valor la palabra escrita y la tradición poética canaria.
El poemario reúne una colección de poemas que transitan entre la reflexión íntima y la observación del entorno marino, siempre desde una voz personal que privilegia la experiencia individual. Las ilustraciones que acompañan la obra aportan un diálogo gráfico con los versos, subrayando la capacidad del arte para abrir espacios de interpretación más allá de los cauces institucionales. Junto a Rivero se presenta también 365 Coplas. Año canario, de Luis Carrasco, una obra que preserva y ordena estrofas del folclore local para mantener viva una memoria colectiva que, desde la libertad, se enriquece con la participación ciudadana.
La jornada en el parque se plantea como un recordatorio de que la cultura no debe depender únicamente de subvenciones o de lineamientos centralizados, sino que florece cuando existe libertad creativa y un mercado abierto para las ideas. En clave libertaria, la presentación reivindica la autonomía del autor y del lector para establecer vínculos directos: el autor ofrece su voz, el lector decide cómo incorporarla a su experiencia personal.
Más allá de la anécdota editorial, la presencia de estas obras en la feria subraya dos tendencias relevantes: por un lado, la recuperación de la tradición lírica canaria en formatos accesibles; por otro, la apuesta por ediciones independientes que facilitan la circulación de propuestas culturales diversas. Este equilibrio entre memoria colectiva y libertad individual es precisamente lo que permite que la cultura local se mantenga dinámica y resistente frente a modelos homogeneizadores.
La presentación tendrá lugar en un ambiente abierto, con espacio para el diálogo entre autores, editores y público. Se espera que el intercambio no se limite a la lectura de textos, sino que incluya preguntas sobre procesos creativos, decisiones editoriales y la relación entre ilustración y verso. En este contexto, la feria actúa como un mercado de ideas donde la competencia cultural fortalece la calidad y pluralidad de la oferta.
Aunque la programación del encuentro incluye otros actos, la puesta en valor de poemarios y compendios de folclore en un escenario público apunta a consolidar un ecosistema en el que la responsabilidad individual y la libre asociación cultural son principios rectores. Para los lectores interesados en la literatura de la isla, la cita en Santa Cruz ofrece la oportunidad de asistir a un diálogo entre la tradición y la modernidad, con la libertad como telón de fondo.
La actividad en el parque García Sanabria sirve así para reafirmar que la mejor manera de proteger la cultura es dejarla circular: que los autores publiquen, que las editoriales independientes editen y que los ciudadanos consuman y debatan sin intermediarios coercitivos. En ese espacio de intercambio, libros como Como miran los mares y 365 Coplas encuentran su razón de ser.














